• Los asaltos satánicos a sagrarios son tristes y deben ser 'contrarrestados'.
  • Pero la profanación más sangrante y más numerosa, es la más inadvertida…
  • La de acercarse a comulgar sin las debidas disposiciones.
Triste y repulsiva la profanación satánica (porque iban a por el Santísimo, no a por nada de valor material) en una Iglesia de Parla, pero no olvidemos algo muy sencillo: la peor profanación eucarística es la de comulgar en pecado mortal. Me temo que mucho más numerosa y más cotidiana. Por eso no es baladí la polémica sobre el Sínodo de la Familia y la apertura de la comunión a los arrejuntados, quienes viven en pareja, en situación irregular. Y cuidado con la profanación de la Eucaristía porque "la Iglesia vive de la Eucaristía". El mundo, también. Y la adoración eucarística permanente se está imponiendo entre los cristianos de fuste. Laus Deo. Eulogio López [email protected]