• El socialdemócrata alemán, siendo presidente del Parlamento Europeo, ordenó quitar las cruces de los espacios públicos.
  • Una medida muy social y muy democrática…
  • Esa tendencia está en auge en España: Callosa de Segura (Alicante) y Castellón, dos ejemplos.
  • Pero tristemente, no serán los últimos: la Ley de Memoria Histórica -desfranquizar- se usa para descristianizar.
España sigue la moda Schulz, es decir, la de retirar y esconder los crucifijos. Una muestra más de la cristofobia imperante y la persecución religiosa a los cristianos que se da en nuestro país. Recuerden que el socialdemócrata alemán Martin Schulz, siendo presidente del Parlamento Europeo, ordenó quitar las cruces de los espacios públicos. Una medida muy social y muy democrática… Pero esa tendencia está en auge en España, como puede verse actualmente en Callosa de Segura (Alicante) y en Castellón. En el primer caso, el ayuntamiento (PSOE, IU y Somos Callosa -marca blanca de Podemos-) retiró la Cruz de los Caídos (en la imagen) con nocturnidad y alevosía, sin esperar al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV). Este paró los trabajos y por tanto, la retirada del pedestal con el nombre de los caídos, pero ahora ha decidido que se desmonte todo el monumento y se conserve bien: podría tener que restituirlo dado que hay varios procedimientos judiciales abiertos. Abogados Cristianos  va a recurrir ante el Supremo. Y en el segundo, PSOE y Compromís quieren cargarse la cruz del Parque Ribalta dentro de su plan de reforma de espacios públicos. Otra muestra de cómo el PSOE está contra las cruces cristianas, a pesar de que la cruz castellonense no tiene ninguna inscripción: es sólo un símbolo religioso y homenajea a todas las víctimas de la violencia, según Castellón Diario. Abogados Cristianos pide justicia para no tener otro Callosa. Pero tristemente, no serán los últimos dos casos. La Ley de Memoria Histórica, aprobada por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, tiene como fin desfranquizar, pero bajo esta excusa se está usando para descristianizar. Cristina Martín [email protected]