• Y el padre Gil Tamayo, medalla de oro al feminismo.
  • Recuerden que sólo hay algo más tonto que un obrero de derechas: un varón feminista.
  • Serán los progres los que acaben quemando iglesias.
Cuando el emperador Napoleón Bonaparte amenazó al secretario de Estado vaticano con destruir a la Iglesia, éste repuso la mar de sereno: "imposible, Excelencia: ni nosotros mismos lo hemos conseguido".  Y con el "nosotros" se refería a la clerecía, la Curia, la puñetera Curia. Me viene a las mientes la histórica anécdota, cuando me entero de que su Eminencia, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos María Osoro, ha sido nombrado director de Comunicación (dircom) de Santa María, Madre de Dios y Emperatriz del Universo. Y así, el cardenal Osoro ha hecho de portavoz de la Madre del Redentor al asegurar que la Virgen María habría apoyado la huelga feminista del 8 de marzo. Y mira que me extraña a mí esto, aunque yo, en mi calidad de periodista económico, hay pocas cosas que me extrañen. Porque claro, a fin de cuentas, el feminismo es, antes que nada, aborto, y no creo yo que la Virgen apoye el aborto. En cualquier caso, la Curia española se moderniza a marchas forzadas. No en vano, oh sí, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española, que apenas huele a oveja, señor Gil Tamayo, recibirá en breve la medalla de oro al feminismo. Y quién sabe si don Gil de las calzas verdes no hará huelga el jueves 8… ¡Cosas veredes, amigo Sancho! Y todo esto me recuerda la gradación de la tontuna; ninguna alusión a don Gil Tamayo y mucho menos a su eminencia, el cardenal Osoro: Todavía hay algo más tonto que un obrero de derechas: un varón feminista. Y todavía hay algo más tonto que un varón feminista: un clérigo progresista: porque serán los progres los que acaben quemando iglesias. Pero no se trata de una metáfora, que conste, es una simple evocación indirecta. Monseñor Osoro y el cura Gil no son tontos. Simplemente se han dejado llevar de la espuma emocional del momento. Eulogio López [email protected]