• Al menos 7 millones de empleos pueden perderse en los próximos cinco años por las transformaciones que la economía mundial padecerá.
  • A dichas transformaciones, el Foro Económico Mundial las denomina "cuarta revolución industrial".
  • Oxfam denuncia que el uno por ciento de la población mundial tiene más riqueza que el 99 por ciento restante.
  • Todo lo cual son síntomas de la crisis que viene, por culpa de la especulación financiera y por culpa de la explotación laboral en los países emergentes.
El Foro Económico Mundial abre este miércoles sus puertas en la localidad suiza de Davos con 2.500 participantes de más de 100 países, incluyendo a 40 jefes de Estado. Este año, el tema es "Dominando la Cuarta Revolución Industrial". Lo llamativo es que poco antes de que comenzase el Foro de Davos, la entidad que lo organiza presentó un informe en el que vaticina que al menos 7 millones de empleos pueden perderse en los próximos cinco años por las transformaciones que la economía mundial padecerá y que el Foro Económico Mundial denomina "cuarta revolución industrial". El estudio atribuye la masiva destrucción de empleos "de oficina" al vertiginoso proceso de automatización. De hecho, el estudio predice un mayor desarrollo en las áreas de inteligencia artificial, robótica, nanotecnología e impresión en tres dimensiones (3D), informó Efe. La entidad basa su análisis en decenas de entrevistas a directores de recursos humanos de una quincena de países que cuentan con el 65 por ciento del mercado laboral mundial. "Sin una acción urgente y específica para organizar la transición y contar con trabajadores con la formación necesaria, los gobiernos tendrán que lidiar con más desempleo y desigualdad", dijo Klaus Schwab, director del Foro. También como antesala a uno de los principales encuentros de autoridades económicas del mundo, la organización humanitaria Oxfam dio a conocer un estudio en que concluye que el uno por ciento de la población mundial tiene más riqueza que el 99 por ciento restante. Y es que, como ya denunciara Hispanidad, el modelo de los países emergentes, basado en la explotación laboral con salarios de miseria y jornadas agotadoras para producir más barato y exportar, da síntomas de agotamiento. A lo que hay que añadir la culpa que tiene la especulación financiera, causa principal de la crisis de 2007 y causa de esa desigualdad en el reparto de la riqueza mundial. Por lo que, insistimos, está al caer una segunda crisis, inmediatamente después de la originada en 2007. Andrés Velázquez [email protected]