• Entre enero y septiembre, el gigante nipón ha vendido 7,49 millones de coches y vuelve a ser el 'número uno'.
  • El escándalo de las emisiones contaminantes obliga al fabricante alemán a revisar todos sus objetivos.
  • La estrategia de Winterkorn era acabar con el liderazgo de Toyota tras superar la meta de los 10 millones de coches fabricados (cuatro años antes de lo previsto).
  • La industria del motor germana no inmuta por el escándalo, de momento, y revisa al alza su producción.
Superar a Toyota como primer fabricante de automóviles del mundo era el sueño de Martin Winterkorn, presidente ejecutivo de Volkswagen, hasta su dimisión, hace un mes, tras el escándalo por la manipulación de emisiones. El sueño ya se ha desvanecido y al nuevo Ceo, Mattias Müller, no le quedará otra que esperar la pesadilla como pueda. Este lunes viaja a China, acompañando a Angela Merkel, para evitar un desgaste mayor de la imagen del grupo. Ha durado sólo un trimestre el tiempo en que VW ha logrado destronar a Toyota y el gigante nipón es de nuevo el líder. Lo ha oficializado este lunes, al anunciar que en los nueve primeros meses ha matriculado 7,49 millones de unidades, 60.000 más que los 7,43 millones de Volkswagen. En lo único coinciden que los dos grupos es en la caída anual de ventas, un 1,5%. Y con esas cifras, en lo que todos los analistas coinciden es en que la distancia entre los dos -a favor de Toyota- irá a más en el conjunto del año. Téngase en cuenta que esos datos apenas recogen el impacto del escándalo conocido en septiembre. Cambian las tornas este año respecto al balance logrado en 2014, por tanto. Volkswagen produjo 10,21 millones de vehículos en 2014. No sólo superó por primera vez la barrera de los 10 millones, cuatro años antes de lo que había previsto (2008), sino que empezaba a pisar los talones al número uno. La diferencia entre un grupo y otro era de sólo 100.000 vehículos, pero mientras VW aumentaba sus ventas un 5%, Toyota sólo lo hacía en un 3,3% (hasta 10,23 millones unidades). En suma, todo pintaba para que en 2015 el fabricante alemán hubiera superado al japonés. Paralelamente, los problemas en Volkswagen no se trasladan todavía al ánimo de los empresarios alemanes. Eso es al menos lo que muestra el índice de clima empresarial del instituto económico Ifo. Según esa encuesta mensual, la confianza empresarial ha sufrido una caída moderada en octubre (de 108,5 al 108,2 puntos), lo que significa, según el instituto con sede en Múnich, que la economía está resistiendo bastante bien a la ralentización en China y el escándalo por el software tramposo de Volkswagen. El economista jefe de Ifo, Klaus Wohlrabe, ha señalado a Reuters, en concreto, que "la industria alemana del automóvil no se ha inmutado por el escándalo".  Es más, las compañías del sector han revisado al alza sus planes de producción. Rafael Esparza [email protected]