• Liberados 19 cristianos asirios de los cerca de 300 en manos de los yihadistas.
  • "La población ha caído en un estado de pobreza preocupante, muchas familias han perdido todo y hay escasez de todo", alerta el padre David Fernández.
  • Destaca que en la población siria hay "desconcierto y perplejidad" por el trabajo de la ONU y la comunidad internacional respecto al yihadismo.
  • Destaca la importancia de la cercanía del Papa Francisco y de la Iglesia: "Saben que el Papa reza por ellos".
El domingo 1 de marzo fueron puestos en libertad y llegaron a Hassaké 19 de los alrededor de 300 cristianos asirios secuestrados por los yihadistas del Estado Islámico durante la ofensiva del 23 de febrero en la zona de las aldeas cristianas a lo largo del río Khabur, en la provincia nororiental de Jazira, e Siria. "Es un grupo pequeño, en comparación con los cientos de cristianos que todavía son prisioneros del EI, pero las negociaciones continúan para liberar a los otros, y esperamos que esto sea posible" refiere a la Agencia Fides el Arzobispo Jacques Behnan Hindo, cabeza de la archieparquía siro-católica de Hassakè-Nisibi.

En ese contexto, el sacerdote argentino David Fernández, que se encuentra en Alepo (Siria) y que conoce de cerca el drama que viven día a día los cristianos, primero a raíz de la guerra civil que está a punto de cumplir cinco años, y ahora debido a la persecución del Estado Islámico, ha narrado a Aciprensa sus vivencias. 

Explicó que Alepo está a unos 350 kilómetros al oeste de Hassakeh, zona cercana a Turquía donde los yihadistas irrumpen desde la semana pasada en varios pueblos cristianos asirios. "Tomaron rehenes familias completas cristianas", separando "a los hombres de las mujeres con los niños". "También profanaron templos, sabemos también que hasta ahora murieron 15 cristianos en el intento de defender sus aldeas y familias, que una mujer fue decapitada y dos hombres fusilados", señaló.

"A pesar de la entereza de la gente, el cansancio que experimentan por estos cuatro años de presión por los continuos enfrentamientos es grande, su vida normal se reduce a salir de casa solo para las cosas más necesarias, con la posibilidad diaria de tal vez no regresar. Para muchos el único lugar seguro para reunirse en familia y compartir con otros es la iglesia", señaló el también sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado (IVE).

"Debido a esto es que está muriendo mucha gente, continúan los secuestros por parte de los extremistas y la población ha caído en un estado de pobreza preocupante, muchas familias han perdido todo. Hay escasez de todo, lo poco que se consigue es muy caro y difícil de adquirir. Los caminos son inseguros muchos de nuestros jóvenes estudiantes tuvieron que regresar a sus casas en aviones militares por no haber caminos hacia sus ciudades o bien por caminos nuevos custodiados por el ejército nacional, pero peligrosos y mucho más largos que los normales", señaló.

Este domingo el enviado especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura, anunció el envío de una misión para intentar una tregua en Alepo y permitir el ingreso de ayuda humanitaria de manera significativa. Sin embargo, la agencia AFP informó que los rebeldes en esta ciudad rechazaron cualquier reunión "si no es sobre la base de una solución integral al drama de Siria a través de la salida del (presidente) Bashar al-Assad".

El P. Fernández indicó que en la población en general hay "desconcierto y perplejidad" por el trabajo de la ONU y la comunidad internacional "porque las intervenciones no son claras ni muy definidas. La opinión general es que ellos hacen el problema y después traen ayuda humanitaria, y no se entiende por qué cuando más intervienen al llamado Estado Islámico, más parece crecer en cantidad y en fuerza armada", tomando más regiones completas.

"Muchas veces se piensa que el desempeño de la ONU y de la comunidad internacional fue negativo cuando derivó en ayuda a grupos rebeldes o cuando decidieron poner embargos al país, que ocasionó la triste realidad de la falta de combustible falta de gas, etc. En síntesis no hay confianza en estas intervenciones", señaló.

En medio de esta situación, afirmó, la fe de los cristianos "es ejemplar". "Muchos tuvieron que salir del país presionados por la situación, otros debieron quedarse por no tener medios económicos para salir, pero es cierto que muchos han decidido quedarse también por cuestiones de fe, decisión heroica que es una gran gracia para la Iglesia".

"En todos los casos podemos decir que el testimonio de fe es ejemplar, a pesar de las duras pruebas y riesgos reales a los que están expuestos continuamente y que, entre tantas explosiones, podemos distinguir una explosión de fe y de caridad que a muchos los llevó incluso al mismo martirio o sea a morir por esa misma fe", añadió.

El sacerdote destacó la importancia de la cercanía del Papa Francisco y de la Iglesia. Los cristianos sirios "saben que el Papa reza por ellos, que está pendiente de la situación aquí, que ha manifestado su preocupación y que ha ayudado concretamente en distintas ocasiones y eso lo valoran enormemente y los fortalece".

El P. Fernández reiteró el pedido de ayuda para la población siria. "Las necesidades son muchas y de todo tipo, por eso nuevamente les pedimos a quienes puedan que nos ayuden a ayudar aquí adentro, donde tantos misioneros sirios como extranjeros nos hemos querido quedar para poner nuestro granito de arena y poder aliviar en lo posible el dolor de tantas gente".

"Ayúdennos en primer lugar con la oración, pidiendo continuamente a Dios el don de la Paz y la fortaleza en la fe de este pueblo. Y también la ayuda material en lo que cada uno en conciencia pueda, especialmente si se concreta en dinero, ya que en general los víveres u otros enseres son difícil de introducir al país", añadió.

"Sabemos que no estamos solos, que la caridad de Cristo está viva en el corazón de muchos cristianos, quienes desde afuera harán resplandecer la gloria de este Dios misericordioso que no se deja ganar en generosidad", expresó. En ese sentido, indicó que las personas que deseen ayudar lo pueden hacer a través de esta cuenta en un banco del Líbano, a nombre del sacerdote:

Blom Bank, Beirut (Líbano)

Swift: BLOMLBBX

Número de cuenta: 1179668. Nombre: Gerardo David Fernández

IBAN N°: LB34001400000804308117966817

José Ángel Gutiérrez
[email protected]