• El director de Vídeo en España (Movistar Plus) no será sustituido.
  • Se busca una persona, física o jurídica, para Vídeo Global. ¿Vivendi-Bolloré?
  • En el Cónclave de El Escorial, el presidente de Telefónica de España, Luis Miguel Gilpérez, defendió bien su gestión.
  • Muchos consideran que el modelo Gilpérez se considera el único posible, a pesar de la reducción de margen que provoca.
  • Eso sí: se vuelve a hablar de reducir costes en Telefónica de España. Una plantilla de 30.000 personas es cierta.
  • Aunque el 60% de la caja del Grupo la aporta España.
Cónclave de la operadora en El Escorial. Se prepara el plan estratégico, el primer gran plan de negocio de la era Pallete, que debe estar listo para otoño. Medidas de alcance inmediato. Finalmente, sale Luis Blasco, presidente de Movistar (en la imagen, a la izquierda), salida prevista para finales de julio y que será ratificada por el último Consejo (Comisión Delegada) antes del verano, a celebrar el miércoles 27. Atención, porque esto es significativo: Luis Blasco no será sustituido por nadie. De hecho, se busca una persona física para presidir todo el vídeo global. Pero ojo, también podría ser persona jurídica. Por ejemplo: la unión con Vivendi, del ínclito Bolloré, como la gran productora de contenidos y de TV a la carta del Sur de Europa. La televisión, la imagen, los contenidos, como quieran decirlo, se consideran imprescindibles. El problema es que son muy caros y que cada vez hay que dar más por menos. Añades la tele a la oferta fusión y cobras menos: ¿Dónde queda el margen? Empezó Gilpérez y ahora lo hace todo el mundo. ¿Entonces? En paralelo, el que no sólo no se plantea la salida sino que ha salido reforzado del Cónclave de El Escorial, ha sido, precisamente, Luis Miguel Gilpérez (en la imagen, a la derecha), presidente de Telefónica de España. Defendió bien su gestión y, además, todo el mundo reconoce que resultaría difícil sustituir al mejor vendedor de Telefónica. El caso Gilpérez es singular: unos dicen que ha devaluado el sector en varios miles de millones de euros, pero los suyos responden: entonces, ¿por qué le sigue todo el mundo? Además, Gilpérez apura casi el 60% de la caja del Grupo. Así es difícil incluso plantearle que a lo mejor una plantilla de 30.000 personas puede resultar excesiva para  Telefónica de España. Y, en efecto, suena a mucho pero también es verdad que el porcentaje de ingresos supera al porcentaje de plantilla (de España sobre el global). ¿Entonces? En cualquier caso, se vuelve a plantear la reducción de costes en Telefónica de España. Y esa es una asignatura con la que nadie se ha atrevido jamás. Mañana más. Eulogio López [email protected]