• Junto al propio Alierta, está preparando la salida de ejecutivos de la anterior etapa.
  • O, al menos, su marginación de la primera línea. Y explicarle al mercado su plan, cosa que aún no ha hecho.
  • Pero necesita nuevos elementos. Por ahora, rige la compañía con dos hombres: Guillermo Ansaldo y Carlos Navarro. No es mucho.
  • Al tiempo, la necesidad de liquidez exigirá nuevos recortes de gasto y, probablemente, de plantilla.
  • Todavía no ha terminado el proceso de salida de los 6.000 trabajadores mayores de 53 años… que  llevan seis meses marchándose.
  • Eso sí, el nuevo presidente se niega a vender O2 y, por el momento, a sacarlo a bolsa.
  • Asimismo, Pallete piensa en el dividendo por acción (scrip dividend).
  • Y ojo, baraja también la venta rápida de Telxius a un tercero.
Me lo cuenta un alto cargo de Telefónica: Pallete (en la imagen) necesita su propio equipo y lo necesita ya. No puede ser que sólo cuente con el argentino Guillermo Ansaldo, con el brasileño Eduardo Navarro… y con nadie más. Y el problema viene de la sucesión del propio César Alierta. Porque, en efecto, se trata de una sucesión de efectos retardados. Y eso no es bueno. Ya lo dijimos en Hispanidad, Alierta cedió los trastos a Pallete pero éste heredó el equipo de Alierta. Eso ha generado entre los analistas, y entre los propios directivos, incertidumbre sobre la compañía. No mala imagen, pero sí incertidumbre. Conclusión: Pallete, junto al propio Alierta, está trabajando en los cambios. El Consejo de julio aprobará algunos, aunque no todos y no se descartan fichajes externos. La sucesión continúa siendo lenta, demasiado lenta. Entre otras cosas, porque Alierta continúa muy activo, y no en Gran Vía 28 sino en el Distrito C. El nuevo presidente de Telefónica se enfrenta a dos problemas: el mencionado, crear su propio equipo, y, encima, a una deuda elevada y a una venta frustrada de la británica 02. Y ojo, porque, con acierto, se niega a malvender la filial del Reino Unido de la grandísima Britania e, incluso, a sacarla a bolsa, dada la evolución de los mercados. Ahora bien, necesita reducir deuda y necesita liquidez. Por eso prepara con premura, y con poca ayuda, un plan hasta fin de año, con una premisa: no acudir a la ampliación de capital. Para ello hay que unir los siguientes sumandos: ampliar el 'scrip dividend', reducir plantilla y gastos. Por cierto, en este punto llama la atención la desesperante lentitud de la jubilación de los 6.000 trabajadores con más de 53 años de edad. Seguimos en ello. Al mismo tiempo, Pallete también se plantea otras ventas. Por ejemplo, Telxius. Para entendernos, Telefónica valora su red en 5.000 millones de euros. Sabe que el camino de la bolsa es el más gratificante pero no en este momento. Además, es mucho más lento. El camino de la venta a un tercero es el más interesante, aunque probablemente se vería obligado a reducir el precio. Además, quien compra no quiere el 40%, quiere el control, del 51% para arriba. Pero esa opción no ha sido abandonada. Eulogio López [email protected]