• Si la CNMC cede a las pretensiones de Vodafone de limitar severamente la operación.
  • La operadora que preside César Alierta va a por todas en la negociación.
  • También en la fibra óptica: reducirá el despliegue de la red un 35% este año.
  • En definitiva, Telefónica invertirá hasta donde sea rentable hacerlo.

La guerra desatada hace años por el despliegue y acceso a la banda ancha se ha trasladado ahora -sin estar resuelta la primera- a los contenidos de televisión. El asunto lo planteó este jueves el director general de Legal y Regulación de Vodafone, Pedro Peña: "¿Para qué quiero tener conexiones veloces de fibra óptica o cable si luego no tengo nada que ofrecer en dicha red?".

Por eso, la filial española de la multinacional británica ha instado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que limite severamente -o directamente, prohíba-, la compra de Canal por parte de Telefónica. Pero la compañía que preside César Alierta (en la imagen), está dispuesta a ir a por todas en la negociación. Es decir, no va a ceder ni un ápice en sus pretensiones. Y si las condiciones impuestas por Competencia son demasiado exigentes, está dispuesta a dar marcha atrás y a renunciar a la compra de Canal .

En la sede de Telefónica, en Madrid, están hartos de tanta limitación, sobre todo porque consideran injusto que sus rivales se beneficien de las elevadas inversiones que realizan. Hay que tener en cuenta que esos rivales -Vodafone y Orange- no son precisamente empresas pequeñas, sin recursos. Por el contrario, son filiales de dos de las multinacionales más importantes de Europa que, además, ya comenzaron su propio despliegue de red en nuestro país hace años.

En cualquier caso, la CNMC tiene abiertos dos expedientes contra Telefónica. Uno, por la citada compra de Canal y otro, por la fibra óptica. Precisamente, sobre este último punto, Competencia obligó en diciembre a Telefónica a ceder sus redes a los rivales en la mayoría del país, excepto en las 16 grandes ciudades donde el regulador ve condiciones de competencia. Estas localidades -Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga, Alcalá de Henares, Badalona, Coslada y Móstoles- aglutinan el 16% de la población.

Aunque la decisión de la CNMC no es firme -deberá ser ratificada en los próximos meses por el consejo del propio organismo- la teleco ha decidido aminorar el ritmo del despliegue de su red, concretamente, un 35%. Esto es, llegará a 3,5 millones de hogares a finales de 2015 en lugar de a los 5,5 millones previstos inicialmente. Esta medida, además, supondrá la reducción de puestos de trabajo en las empresas subcontratadas y suministradoras de Telefónica.

En definitiva, la operadora española invertirá hasta donde sea rentable hacerlo. Ni más ni menos. Y si Canal no cumple ese requisito dirán adiós a la operación.

Pablo Ferrer

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