• Las cuentas de 2016, marcadas por las cláusulas suelo y por la situación de Ceiss.
  • Por lo demás, el negocio recurrente registra un margen bruto en caída libre.
  • Y todo ello dentro de una estrategia de venta de la entidad al mejor postor.
La presentación de cuentas de la entidad malagueña ha venido precedida en el mes de enero de un hecho relevante en la CNMV, en el que comunicaba al regulador la autorización recibida por parte de la autoridad nacional y comunitaria de una extensión del plazo para la solicitud de admisión de cotización en bolsa de las acciones de la entidad, que debería llevarse a cabo en los primeros meses de este año pero que, por circunstancias adversas, no parecía prudente en estos momentos. Parece que como contrapartida, Unicaja podía adelantar la devolución de las ayudas recibidas del FROB por España-Duero en 2010 y adelantar recortes en plantilla y oficinas. La nueva fecha, evidentemente, no se revela para no interferir en la efectividad del proceso. En lo que se refiere a la presentación de cuentas el pasado viernes 3, y como todas las entidades que han ido pasando por la ventanilla de la CNMV, Unicaja ha mostrado el impacto en la cuenta de resultados de la sentencia del Tribunal Europeo sobre las cláusulas suelo de los créditos. En este caso, la entidad ha requerido una provisión adicional de 130 millones de euros (M€) a los 233M€ ya provisionados en momentos anteriores. Con esta dotación adicional, el resultado neto ha sido de 142,1M€ que, en términos porcentuales, representa un descenso del 12% respecto al 2015. Como casi todas las entidades que han presentado resultados hasta la fecha, el margen de 619,8M€ ha sido inferior en 67,7M€ al del pasado ejercicio debido a los costes de financiación. Unicaja espera que el margen se vea incrementado relativamente pronto con los vencimientos de 10.300M€ en depósitos a plazo, que suponen el 82% del total y que actualmente presentan un coste del 0,48% y cuyo nuevo coste estará alrededor del 0,16%. Con unas comisiones conseguidas de 254,4M€, operaciones financieras de 77,3M€ y 391,1M€ de otros productos de explotación como cifras principales, el margen bruto ha descendido un 30,8% respecto al 2015, con una cifra de 1.089,1M€. Los gastos de explotación han sido de un total de 655,8M€ que, frente a los 681,3M€ del 2015, han supuesto un ahorro del 3,7%. Esta mejora en el epígrafe de gastos se ha visto propiciada por la reducción de plantilla en 582 empleados -un 7,3%- y el cierre de 74 oficinas. Los saneamientos se han visto reducidos en 434,3M€ que porcentualmente supone un 64,2%. La baja en los saneamientos ha estado motivada por el descenso de la cifra de morosidad hasta los 3.125M€, 340M€ menos que en 2015, que representa una caída del 9,6%, que hace que la tasa de morosidad descienda también de 10,0% al 9,8%, en línea con la tasa media registrada en el ejercicio para las entidades nacionales. La cobertura se sitúa en el 50% desde el 57,1% anterior. A pesar del crecimiento del último trimestre en la concesión de nuevos créditos, en el cierre del año se registra un descenso interanual del 4,3%. La entidad ha logrado reducir el crédito promotor, de tal forma que solo representa el 4,2% de la exposición total. En la actualidad los créditos a empresas suponen el 26,10% del crédito al sector privado. Los depósitos de clientela también se han reducido en un 1,9% y han cerrado con un saldo de 910M€. Los recursos administrados ascienden a 60.419M€, esto es, un 1,3% menos que en 2015. En la actualidad, Unicaja Banco se sitúa como la octava entidad por volumen de activos y con una reconocida solvencia. Espera que con la integración definitiva de España-Duero se generen ahorros del 56% en personal y del 23% en tecnología, que representarán unos 118M€ en 2017 y 156M€ más hasta el año 2019. La entidad está en venta, como manifiestan en privado sus actuales administradores, y su valor actual se sitúa en unos 3.000M€. Rodrigo de Silos [email protected]