• Fundamentalmente, porque la clave de la cuenta de resultados está en el recorte de costes en producción.
  • Repsol pagó por Talisman, aproximadamente, el 92% de su propio valor en bolsa.
  • La reducción de costes, el mayor volumen de producción y unos tipos de cambio favorables permiten registrar beneficios en exploración y producción (upstream).
  • Aunque la mayor aportación ha sido la del negocio del refino y la comercialización (downstream).
  • Menos positiva ha sido la aportación de GNF, cuyo beneficio fue un 19% inferior al de 2015.
  • Lo peor respecto al año anterior, el resultado financiero o, lo que es lo mismo, 692 millones de euros menos por la falta de extraordinarios.
Repsol ha obtenido un beneficio neto de 327 millones de euros (M€), un 43% inferior al del primer trimestre de 2015, lo que ha desatado las compras en el Ibex 35 a primera hora de la mañana de este jueves. La reacción ha venido por las expectativas del mercado que, acostumbrado estos días a recibir resultados por debajo de lo esperado, sobre todo de las entidades de crédito, para Repsol habían descontado un resultado por debajo de los 250 M€. Las expectativas estaban claras en vista de los precios en los que se ha venido moviendo el barril de Brent en los últimos meses. De enero a marzo ha estado en unos 33,9 dólares (USD), habiendo llegado a estar puntualmente en 26,21USD en el mes de febrero. Esto debía haber castigado las cuentas de la compañía del primer trimestre, presentadas este jueves, debido al modelo de negocio que últimamente estaba planteando. Pero no ha sido así, ya que a la vista de las cifras ofrecidas, el negocio de exploración/producción (upstream) ha salido de los números rojos y se ha situado en los 17 M€ positivos, frente a las pérdidas de 190 M€ del 2015. Los menores costes, debidos a su programa de eficiencia, el mayor volumen de producción y unos tipos de cambio positivos, han conseguido esta importante aportación al negocio en un momento difícil. Y todo sin olvidar la aportación del negocio adquirido con Talisman. Tampoco se ha quedado atrás el negocio del refino y la comercialización (downstream), cuyo resultado también ha crecido en un 4,2%, llegando a los 556 M€. Y eso a pesar de que en el refino, el margen durante el trimestre se situó en 6,3 USD por barril y que, gracias a la eficiencia en la gestión de las instalaciones industriales, Repsol pudo llegar a un margen de 7,3 USD por barril. No todo pueden ser noticias positivas. Gas Natural Fenosa (GNF), que significa un 30% de los resultados de Repsol, obtuvo un resultado de 99 M€,  que significa un 19% menos que en el 2015. Los menores márgenes en la distribución de energía eléctrica y gas han tenido gran parte de la culpa. Si todo ha sido tan maravilloso, ¿dónde está la diferencia con el pasado ejercicio? En el resultado de explotación no, ya que los menores ingresos de explotación se han visto compensados por la importante reducción de los gastos de explotación, un 20% menores que los de 2015. La diferencia, en términos comparativos, ha estado en el resultado financiero, esto es,  -692 M€ respecto al primer trimestre del pasado ejercicio, debido a los ingresos excepcionales que obtuvo entonces por la posición en USD que mantenía la compañía como consecuencia del cobro de la indemnización por el expolio argentino de YPF. Esta posición no figura ya en el balance de este ejercicio pues ha servido para la adquisición de la compañía de upstream, Talisman Energy, por la que Repsol ha pagado unos 10.400 M€. Cifra que ha obligado a la compañía a endeudarse por el resto de los 5.000 M€ percibidos de la indemnización expropiatoria. A propósito de esta adquisición, aprovecharé para dar mi opinión sobre ella. Me parece una compra envenenada, pues Repsol pagó un precio muy cercano a su propio valor en bolsa. A día de hoy, el valor de Repsol es de unos 16.300 M€, menos los aproximadamente 5.000 M€ de su 30% en GNF, 11.300 M€, por lo que pagó por Talisman el 92% de su propio valor en bolsa. Además, lo hizo justo cuando el petróleo iniciaba la caída en picado de precios, por lo que, probablemente, si no hubiese tenido esta prisa vital por la adquisición, hoy tendría la compañía por un precio mucho más ajustado. Veo que Repsol va a seguir  en la senda de la reducción de resultados. Los movimientos de los últimos días, especulando con la venta de una parte de su participación en GNF, me suenan a una preparación de ingresos extraordinarios para cubrir más resultados insuficientes, o quién sabe si cercanos al color rojo. Rodrigo de Silos [email protected]