• El beneficio creció un 35,7% (717,8 millones) por extraordinarios como la indemnización en Bolivia. Sin éstos, mejoró un 5,4%.
  • Aumenta un 18% la retribución a los accionistas, un 7% por encima de lo esperado. Pero el 67,2% del capital está en manos de fondos extranjeros. 
  • La compañía prevé invertir 4.500 millones hasta 2019 para mejora las interconexiones y la red de trasporte eléctrico.
  • Y empieza a sacar frutos de la gestión de la fibra óptica de ADIF, en la que ha invertido 433,7 millones.

Red Eléctrica Corporación ha comunicado a la CNMV sus resultados de 2014, en los que ha jugado un papel decisivo la indemnización recibida de Bolivia  por la expropiación de Transportadora de Electricidad (TDE), filial del grupo español hasta mayo de 2012. A ese acuerdo, que engordó su beneficio en 52 millones de euros, se unen otros impactos positivos en su balance, como los derechos por el uso y gestión de la red de fibra óptica de ADIF (acuerdo firmado en noviembre de 2014) y la reforma fiscal. En suma, con todo ello, el beneficio neto de Red Eléctrica, que preside José Folgado (en la imagen), fue de 717,8 millones, un 35,7% más que en 2013, mejor que lo esperado por los analistas. Sin tener en cuenta esos 'extraordinarios', como destaca la propia empresa, el beneficio aumentó un 5,4%.

Son buenos resultados, que se traducirán en un dividendo de 3 euros por acción, el 18% más que en 2013 y un 7% por encima de lo esperado. De esa cantidad, ya fueron pagados a cuenta 0,8323 euros en enero. Ahora bien, ¿a quién beneficiará ese dividendo? Está claro: a la SEPI, que tiene un 20% y, sobre todo, a los fondos de inversión, entre los que está repartido el 67,2%. El resto está entre accionistas minoritarios (8,4%) y en manos de inversores nacionales (4,3%). En definitiva, los más agraciados por la generosa 'pedrea' serán los fondos extranjeros, a los que les importa un bledo una infraestructura básica del Estado, en este caso las redes eléctricas. Se repite la historia del gas con Enagás, pero en la electricidad. Y eso es lo que no parece lógico, aunque es, paradógiamente, lo que deberían tener en cuenta antiguas empresas públicas. También pasará con AENA si atiende al 'capricho' de los accionistas de conveniencia, fondos especulativos.

El ebitda del grupo aumentó un 6,4%, hasta 1.385,4 millones, en línea con lo previsto, y la cifra de negocio, un 5%, hasta los 1.846,7 millones de euros. En ambos incrementos han tenido que ver tanto los ingresos asociados a las nuevas instalaciones de transporte eléctrico como los peajes por los servicios prestados. La deuda fue ligeramente superior a lo esperado (5.409 millones de euros, el ebidtda multiplicado por 3,9).

Respecto a las inversiones, que sumaron 957,6 millones en 2014, se reparten prácticamente a partes iguales entre el desarrollo de la red de transporte en España (492,6 millones) y al acuerdo firmado con el gestor ferroviario ADIF (433,7 millones). Esa adjudicación tiene un periodo de 20 años y generará a REE una facturación anual estimada de 65 millones. La empresa duplicará así su red actual de fibra óptica en explotación comercial, pasando a gestionar una red de 33.000 km de longitud.

Folgado ha explicado a los analistas que, según el plan estratégico de la compañía, las inversiones sumarán 4.500 millones de euros en el periodo 2014-2019, la mayor parte (3.100 millones) concentrado en la red de transporte.

Rafael Esparza

[email protected]