• Y comerse a un banco menor, a cualquiera de los 6 medianos, no les gusta por razones corporativas.
  • Respecto a las cuentas, mejoran pero persiste el problema de los ingresos.
  • ¿El secreto? La fortísima reducción de los costes financieros.
  • ¿Digitalización de la banca? Igual de malo es ser el primero en llegar que el último en hacerlo.
El banco Popular ha sido el último de los grandes en presentar sus resultados. Vaya por delante que ha ganado 91,4 millones de euros, un 6,1% más que en el primer trimestre de 2014, pero luego veremos dónde está el secreto. Antes, uno de los asuntos más repetidos por el consejero delegado, Francisco Gómez (en la imagen), durante la rueda de prensa celebrada este jueves: en el proceso de consolidación del sector, que probablemente comience en España en unos dos años, la actitud del Popular será la de mirar todas las oportunidades que surjan, pero "siempre con el requisito esencial de que seamos nosotros los integradores". En otras palabras, el Popular está dispuesto a comerse otras entidades, pero no a ser comido. Estas palabras alejan, por ejemplo, la posibilidad de una fusión Popular-Sabadell, ya que el banco catalán, a día de hoy, capitaliza 12.233 millones de euros, frente a los 9.900 del Popular. En todo caso, las referencias a consolidaciones futuras se realizan pensando más en las seis entidades medianas, esto es, en BMN, Unicaja, Ibercaja, Liberbank, Kutxabank y Abanca. Sin embargo, comerse a un banco menor conlleva algunas consecuencias corporativas -por ejemplo, la incorporación de un número elevado de consejeros al consejo de administración- que no gustan en el Popular. Vamos con las cuentas. Ya hemos dicho que mejoran -gana 91,4 millones de euros, un 6,1% más- pero cuidado, porque persiste un problema muy importante: bajan los intereses y los rendimientos asimilados, esto es, los ingresos, y lo hacen un 11,5%. ¿Cómo lo 'soluciona' el Popular? Con una fortísima reducción de los costes financieros -para entendernos, lo que paga a los clientes- que caen un 26,4%. Gracias a esta reducción, el margen de intereses sube un 2,4% respecto al año anterior. Otro problema que debe solucionar el banco: la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) es, en la actualidad, del 2,8%. Muy baja, comparada con sus iguales, que se acercan más al 10%, el objetivo mínimo al que aspiran todos los bancos en el futuro. Gómez ha asegurado que el objetivo es llegar a una rentabilidad del 7% u 8% en unos tres años, un objetivo "prudente" que probablemente se supere. Pero la entidad que preside Ángel Ron tiene otro problema: las comisiones también caen y lo hacen con fuerza (-16,8%). En definitiva, bajan los ingresos y bajan las comisiones. Asimismo, el margen bruto desciende un 2,3%, hasta los 927,7 millones de euros y el margen típico de explotación permanece prácticamente estancado y sube un escueto 0,2%. Si seguimos bajando por la cuenta de resultados, vemos que el resultado antes de impuestos baja un 0,4% (122,4 millones) pero los menores impuestos hacen que, finalmente, el beneficio neto sea de 91,4 millones, un 6,1% superior al obtenido en 2014. El dato más positivo, sin embargo, está en la evolución del crédito a pymes, algo que Gómez ha resaltado en varias ocasiones. Así, el Popular ha seguido aumentando su cuota de mercado de empresas y lo ha hecho en 45 puntos básicos. Si en marzo de 2014 tenía una cuota del 11,44%, en marzo de este año era del 11,89%. Otra señal esperanzadora es la venta de inmuebles, que marca un record y sube un 115%, hasta los 534 millones de euros. También disminuye la morosidad -95 puntos básicos- aunque todavía es muy elevada (13,32%). Para terminar, un apunte sobre la digitalización de la banca, a la que Gómez no ha dedicado ni medio minuto durante su exposición. Y es que el Popular siempre ha dicho que en esto de la tecnología, tan malo es ser el pionero como llegar el último. Pero, ¿es cuándo se podrá decir la digitalización de la banca (lo que sea que significa) será rentable? En el Popular, como en el BBVA, pionero en estas lides, no lo saben. Además, aseguran que es muy difícil medirlo porque un mismo cliente accede al banco por múltiples canales. Eso sí, los medios online se utilizan más para operaciones pequeñas. En el momento en el que el cliente quiere pedir una hipoteca o un crédito para una pyme, prefiere acudir a la oficina. Pablo Ferrer [email protected]