• Pero el accionista exige más rentabilidad.
  • Funciona el coche, el negocio internacional y el reaseguro.
  • Los tipos bajos han fastidiado el negocio del seguro de vida en España.
  • Mapfre lo compensa con mejores resultados fuera.
  • ¿Lo mejor del balance Mapfre? La solvencia.
Esto de la meteorología tiene su aquél. Un día hace sol, otro día llueve y de vez en cuando tenemos temporal. Además, y no sabemos si tiene o no que ver con el cambio climático, pero lo cierto es que sufrimos ola de calor desde hace casi un mes y eso, al final, se nota en la cuenta de resultados de las empresas. Y no, no nos referimos a la factura de la luz derivada del aire acondicionado, ese recibo contingente que periódicamente recibimos y que supone un auténtico ejercicio de pitonisa adivinar su importe antes de abrir el sobre. Me refiero a la evolución de la cuenta de resultados de Mapfre del primer semestre de 2015 que se ha presentado en la mañana del viernes. El grupo reconoce una ganancia de 316 millones entre enero y junio, un 31% menos que en el mismo periodo de 2014, consecuencia, en gran medida, de las fuertes nevadas registradas en el invierno estadounidense (y de las que no han parecido enterarse los obsesos del calentamiento global). Además, y esta es la otra variable aleatoria, los aumentos tributarios de Brasil y Colombia también tienen su incidencia, en esta ocasión por la contingencia del gasto político y los déficit públicos, que ciertamente contingentes no son, al ser la única variable constante del modelo gobernante actual. No obstante, los datos evidencian un crecimiento del negocio, con un aumento de un 5,8% de los ingresos y del 3,3% de las primas. El ahorro gestionado aumenta igualmente un 1,7%. Las claves del ejercicio nos las da la propia compañía, con un incremento del seguro de no vida, del negocio internacional y el reaseguro, que han permitido absorber el efecto de la caída de la demanda de seguros de Vida en España, por el entorno de tipos de interés bajos. Asimismo, se reconoce un aumento de los ingresos financieros, gracias a los beneficios obtenidos en nuestro país, como consecuencia del incremento del valor de mercado de la cartera de inversiones a largo plazo, a la apreciación frente al euro de algunas de las principales divisas de referencia y a la subida de tipos de interés en Brasil. El efecto negativo proviene de los siniestros atmosféricos en EEUU citados y especialmente de la caída de las cotizaciones de la cartera de valores europeos, ocasionados por la crisis en Grecia, así como de la depreciación del real brasileño, la lira turca y el ¡bolívar venezolano! Cierto, a mí también me ha sorprendido, Mapfre todavía tiene negocios en Venezuela y trabajar allí debe ser, por sí mismo, un auténtico riesgo. Pero no se preocupen, si alguien es capaz de hacerlo bien debe ser una compañía de seguros y si alguien es capaz de sobrevivir en aquel entorno debe ser un valor seguro para buscar cobertura a su vehículo o vivienda. En este sentido, en su negocio aumenta la diversificación geográfica. Brasil representa el 22,1% del resultado consolidado, Hispanoamérica sur el 10,4% y EMEA el 2,8%. Por su parte ¿Iberia?, nombre con el que deben referirse a lo que restará de España con el tiempo, representa el 52,4%. Por lo que respecta al balance se produce un aumento del 11,9% de los activos totales respecto al mismo periodo del ejercicio anterior; los fondos propios aumentan en 2,8% y la deuda financiera y subordinada el 27,9%, para una rentabilidad financiera final del 9,7%, por encima del 8,2 % del periodo anterior. Por otra parte, la entidad, envidiable a efectos de solvencia. Presenta una elevada cobertura bajo Solvencia I del 259% a diciembre de 2014, cerca del 90% del capital admisible a elementos de Nivel 1 (Tier 1), elevado nivel de diversificación, política de inversión conservadora y bajo nivel de endeudamiento. La ratio de capital de MAPFRE bajo Solvencia II supera el 160% a cierre de 2014. En cualquier caso, a los accionistas tales noticias y datos no les han gustado mucho, con caídas de casi el 5% de la cotización. De todas maneras no se preocupen. Si les queda alguna duda, Mapfre espera registrar en el segundo semestre una plusvalía de 140 millones de euros por la venta del negocio asegurador de Catalunya Banc a BBVA, maquillando la cuenta de resultados del ejercicio 2015, lo cual no está mal a efectos de calcular el beneficio por acción definitivo. Desde nuestro punto de vista para Mapfre no creemos aplicable la expresión quizá pesimista de "Amanece que no es poco", dado que las cosas no van tan mal, pero sí, sin duda, otra mucho más oportuna en el tiempo: "¿No sabía usted que en este pueblo lo que hay es verdadera devoción por Faulkner?". Eulogio López [email protected]