• Tampoco han sido suficientes los 156 millones de euros ingresados por la venta del negocio asegurador de Catalunya Caixa.
  • Mapfre está acusando la desaceleración de los países emergentes: las primas en Brasil han caído un 13,3% y en Iberoamérica del Sur, un 29,1%.
  • Sin olvidar las nevadas en Estados Unidos, que han provocado unas pérdidas de 32,7 millones de euros, un resultado 148,7% inferior al de 2014.
  • Cuidado con la entrada en vigor de Solvencia II: puede penalizar de forma considerable los riesgos asumidos en los países emergentes.
  • El futuro se presenta arduo: aumento de provisiones, incremento de tarifas, cierre de segmentos de negocios deficitarios y optimización de estructuras para corregir la deriva de la cuenta de resultados.
Difícil final de ejercicio para Mapfre. Ya venía avisando a lo largo del año con unas cifras que no remontaban. Lejos de ser una situación transitoria, debida a algunos ajustes puntuales, la aseguradora ha confirmado al cierre del ejercicio la progresión en el deterioro de su cuenta de resultados. El resultado neto ya indica por dónde va: 708,8 millones de euros (M€), lo que significa un 16,1% menos que en 2014, a pesar de los 156 M€ obtenidos de la venta del negocio asegurador de Catalunya Caixa. Hay sectores como el asegurador, en los que, en mi opinión, se ha de ser muy cauto en la expansión del negocio. Hace algunos ejercicios, nuestros sectores económicos emprendieron una veloz carrera en pos del Dorado que significaban las llamadas economías emergentes. Cierto es que nuestro país se encontraba en crisis (esperemos que aún sirva el tiempo pasado) y que las oportunidades se han de aprovechar, pero el sector asegurador tiene una idiosincrasia en su cuentas que penaliza de una forma especial sus resultados. El conocido sistema de negocio inverso hace que, en tiempos de expansión, las primas vayan claramente por encima de los siniestros y vayan presentando cuentas de resultados positivas que animan al crecimiento, pero tarde o temprano llega el momento de los siniestros y, en especial, en estas zonas de crecimiento inestable que normalmente, además, van aparejadas de descensos en primas. Esto está empezando a suceder en Mapfre. Se acabaron los crecimientos espectaculares y así, los negocios en Brasil, que hace muy pocos meses eran la estrella de la compañía, ahora, al cierre del ejercicio 2015, su crecimiento se ha moderado con un resultado atribuible de solo un 7,3% más que en 2014. En Norteamérica ha registrado un descenso del -148,7%, según explica la compañía, debido a la siniestralidad excepcional de unas inesperadas nevadas, pero en Suramérica el resultado también ha caído, un -46%. Al final, solo ha resistido el área regional de Iberia con un crecimiento del 10,4%. En cuanto a primas, la variación ha sido positiva, pero en las economías emergentes se ha dejado notar la desaceleración: Brasil un -13,3% y Latinoamérica Sur un -29,1%. El resto ha crecido y, al final, la variación total interanual de pólizas la sido de un 2,3%. Como comentaba, la peculiaridad del negocio asegurador hace que sea especialmente difícil conjugar crecimiento con rentabilidad. Lo hemos visto ya en otros ejercicios con Mapfre. Ahora, la gestión del riesgo, evidentemente muy diferente a la del negocio bancario, va a ser crucial para mantener la rentabilidad en estos mercados que, parece, empiezan a flaquear. La entrada en vigor de la directiva de Solvencia II, por otra parte muy retrasada en plazo de aplicación respecto a los otros dos sectores financieros regulados, puede penalizar de forma considerable los requisitos de recursos propios, esto es, los riesgos asumidos en estos países. Además, puede castigar los recursos propios, como ya lo han hecho en este ejercicio los deterioros por perdidas de valor de las inversiones utilizadas como provisiones técnicas, que en 2015 han hecho disminuir su patrimonio en 579 M€, principalmente por la pérdida de valor de las inversiones disponibles para la venta. Otra cifra del balance que se había mantenido dentro de una zona de confort era el apalancamiento financiero, que este ejercicio ha crecido en un 1,1%. Mapfre ha trocado el vencimiento de una emisión de obligaciones por 1.000 M€ por el mismo importe en forma de un préstamo sindicado. Así, el total de la deuda del grupo se sitúa en los 1.773 M€. La receta de los directivos de la compañía para salir de esta delicada situación se me antoja ardua. Aumento de provisiones, muy importante con la que se viene encima con Solvencia II, cuyo primer examen será con datos a 31-12-15. Incremento de tarifas, cierre de segmentos de negocios deficitarios y optimización de estructuras para corregir la deriva de la cuenta de resultados, sin olvidar la adaptación al contexto para poner los pies en el suelo de la actual coyuntura. Rodrigo de Silos [email protected]