• ¿La razón? El precio del petróleo sigue a la baja (49 dólares) y no cumple lo esperado por la compañía.
  • En mayo, tras adquirir Talisman, preveía que el barril de Brent subiera hasta los 85 dólares este año.
  • Pero en el primer semestre, el precio caía un 47%, situándose en 57,8 dólares.
  • Escenario que trata de sobrellevar con la venta de activos no estratégicos y una reducción de plantilla (-6%).
  • Sin embargo, ya vale en bolsa menos que su participada (Gas Natural Fenosa), en vísperas de que Imaz presente el nuevo plan estratégico.
Las petroleras siguen afectadas por el contexto de bajo precio de petróleo que vivimos desde el año pasado, tan bueno para países como España, y tomando medidas para intentar sobrellevar la situación, la cual no tiene pinta de cambiar a corto plazo. Entre ellas, está Repsol, que debe tener muy en cuenta este escenario desfavorable en el plan estratégico que presentará en menos de dos semanas. Además, al igual que otras compañías de su sector, podría verse obligada a cerrar o a congelar la actividad de algunos pozos de petróleo. Por ejemplo, es lo que ha hecho la anglo-holandesa Shell, que ha anunciado que se va de Alaska, donde invirtió 7.000 millones de dólares. La razón se encuentra en que el precio del petróleo sigue a la baja, concretamente en los 49 dólares/barril de Brent. Así, no cumple lo esperado por la compañía. Y es que en mayo, tras adquirir Talisman, preveía que el barril de Brent subiera hasta los 85 dólares este año. Ahora, cinco meses después está 36 dólares por debajo de lo estimado entonces. Repsol, en sus resultados del primer semestre, señaló que el precio del petróleo había caído en dicho periodo un 47%, situándose en 57,8 dólares. Unas cuentas, en las que ganó 1.053 millones (-20,6%) y el aumento del downstream ( 115%) compensó la fuerte caída de los precios del crudo. Sin embargo, la producción mostró buenas cifras. En junio, tras la compra de Talisman, aumentó un 86%, hasta una media de 660.000 barriles diarios. Y es que los activos de esta última en EEUU y Canadá añadieron 153.000 barriles/día de media. Aunque conviene recordar que la compañía canadiense especializada en upstream (exploración y producción) se compró a precio caro, dado el que tenía el crudo en el momento de la adquisición y que no ha parado de caer. El Ceo de la petrolera española, Josu Jon Imaz (en la imagen), es ahora el gran protagonista por el nuevo plan estratégico que presentará en dos semnas, en el que el precio del crudo es una variable clave. Hace unos meses, a principios de mayo, señaló al Wall Street Journal que Arabia Saudí podría hacer que los precios subieran a niveles razonables de unos 80 dólares o mantenerlos bajos "durante seis meses, nueve meses o un año". ¿Por qué motivo? Para provocar la caída de la producción no convencional en EEUU, es decir, del famoso 'fracking', que no es rentable con los precios actuales. Pero la medida también está afectando a los yacimientos convencionales, con caídas en las inversiones, que se notarán en la producción mundial de petróleo. Por todo ello, las compañías del sector llevan meses viendo cómo sus beneficios se reducen y sus acciones pierden valor, por lo que se han visto obligadas a recortar gastos. Un escenario que Repsol trata de sobrellevar con la venta de activos no estratégicos y una reducción de plantilla y que debe abordar en su nuevo plan estratégico. En concreto, la petrolera ha vendido su 10% en CLH y parte de su negocio de gas, cumpliendo su objetivo de desinvertir por valor de 1.000 millones de dólares. En cuanto al recorte laboral, adelantado por Hispanidad: afectará a 1.500 de los 25.000 empleados que tiene en todo el mundo (6% de la plantilla). Medidas con las que la petrolera ha subido en bolsa. Sin embargo, su cotización no pasa por su mejor momento debido al bajo precio del petróleo, pues ya vale menos que su participada (Gas Natural Fenosa): 15.000 millones frente a 17.000 millones. Y todo ello, en vísperas de que Imaz presente el nuevo plan estratégico el próximo día 15, que incluirá más reducción de costes, creación de valor, fortalecer su modelo de gestión o la optimización de sus activos. Cristina Martín [email protected]