• Tanto el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como el ministro saudí de Exteriores, Adel al Jubeir, acusaron a Irán de expansionismo militar en Oriente Próximo y denunciaron el acuerdo nuclear.
  • Gadi Eisenkot, jefe del Estado Mayor israelí, ofreció en una entrevista compartir información de inteligencia con los saudíes frente a Irán, al que acusó de representar "la gran amenaza real para la región".
  • Medios como el diario Haaretz ha informado también de reuniones regulares entre militares israelíes y saudíes.
Observadores sitúan el principio del acercamiento entre Israel y Arabia Saudí durante la negociación del acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las grandes potencias, al que tanto Arabia Saudí como Israel se opusieron desde el principio y al que ahora responsabilizan de la consolidación regional de la República Islámica. Durante la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich, tanto el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como el ministro saudí de Exteriores, Adel al Jubeir, acusaron a Irán de expansionismo militar en Oriente Próximo y denunciaron el acuerdo nuclear, informa El País. La mano tendida del general Gadi Eisenkot, jefe del Estado Mayor israelí, se plasmó negro sobre blanco en la entrevista sin precedentes concedida en noviembre al diario digital saudí Elaph, editado en Londres. Eisenkot ofrecía compartir información de inteligencia con los saudíes frente a Irán, al que acusó de representar "la gran amenaza real para la región". Fue el pistoletazo para una carrera de mensajes de acercamiento, como el del ministro de Energía, Yuval Steinitz, al reconocer a una cadena de radio estatal que Israel ha establecido contactos encubiertos con Arabia Saudí sobre preocupaciones compartidas ante el expansionismo iraní. "Las relaciones se están desarrollando, con los saudíes y con otros países árabes y musulmanes", precisó Steinitz, "pero preferimos mantenerlas en secreto, ya que así lo desea la otra parte". Medios como el diario Haaretz ha informado también de reuniones regulares entre militares israelíes y saudíes en el centro de operaciones conjunto en el que se coordinan Jordania, Arabia Saudí y EE UU. El ministro de Inteligencia, Yisrael Katz, aseguró a la prensa israelí que había invitado al príncipe Mohamed a visitar Israel al príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán, conocido por las siglas MBS, a visitar el Estado judío como "líder del mundo árabe", en el curso de una entrevista con Elaph, aunque finalmente el portal digital omitió esa parte de sus declaraciones. En Riad no se han desmentido las señales de aproximación emitidas por Israel y, aunque de forma necesariamente más discreta dada la naturaleza de su sistema político, también ha hecho algunos gestos. El pasado noviembre, Mohamed Bin Abdulkarim Isa, un exministro de Justicia saudí muy próximo al príncipe heredero, declaraba que "ningún acto de violencia o terrorismo que trate de justificarse invocando el islam está justificado en ninguna parte, incluido Israel", según lo publicado por el diario hebreo Maariv. Se trata de una crítica a los ataques contra israelíes inusual en el mundo árabe. En cualquier caso, se trata una pareja diplomática atípica; no sólo no mantienen relaciones, sino que Arabia Saudí ni siquiera reconoce la existencia de Israel. José Ángel Gutiérrez [email protected]