• La plataforma 'Respeto por Navarra' desconvoca un rosario ante la exposición blasfema que tenía previsto para el martes.
  • Mientras, el artista continúa sin retirar las imágenes profanadoras y ataca de nuevo: se disfraza de Jesucristo.
  • Aún no han aparecido pruebas de las amenazas de contra el alcalde, que refirió Noticias de Navarra.
  • Paralelamente, todos los partidos, excepto Aranzadi e I-E, asisten a la celebración de San Saturnino, patrón de la ciudad.
  • El arzobispo de Pamplona señaló el orgullo de los cristianos "de vivir y transmitir una tradición" que "está en la entraña de ser pamploneses".
Un día más tenemos que hablar del asunto de profanación en Pamplona. Pero con mayor tristeza, pues son nuevamente los católicos -las verdaderas víctimas-, los que han cedido: han desconvocado el rezo del rosario ante la exposición blasfema para rebajar la tensión. Sin embargo, el profanador, Abel Azcona, sigue burlándose y echando leña al fuego en su Twitter. La plataforma 'Respeto por Navarra' tenía previsto rezar un rosario público delante de la exposición blasfema en la tarde del martes. Esta actividad no se celebrará, aunque la Iglesia de Navarra, parroquias y conventos, etc. continúan elevando oraciones y realizando diversos actos de desagravio. En el entretanto, el artista continúa sin retirar las imágenes profanadoras y ataca de nuevo a los católicos disfrazándose de Jesucristo (como puede verse en la imagen). ¡Vaya caradura! Claro que no contento con esto, el pasado domingo escribía "Menos hostias y más orgasmos" y este lunes, "He recibido cientos de mensajes, imágenes… pero tengo que reconocer que con esta me he reído especialmente" acompañando a una foto con las formas dibujando las palabras "Jesús te amo". Sin duda, le hace falta una larga lección sobre lo que significa el respeto, pues no todo vale en aras de la libertad de expresión. Azcona debería también intentar no ser tan polémico y es que la obra 'Amén' le podría traer más de un disgusto legal, como saben. Al artista ya le han interpuesto dos querellas: una de Abogados Cristianos por delitos contemplados en los artículos 524 y 525 del Código Penal y otra del Arzobispado de Pamplona-Tudela, contras los mismos delitos y también contra el recogido en el artículo 510. Las penas que conllevan no son ninguna tontería: hasta cuatro años de prisión y dos años de multas económicas. Aún no han aparecido pruebas de las amenazas de contra el alcalde, que refirió Diario de Noticias de Navarra en un repugnante montaje el pasado viernes. El único objetivo de este periódico no era otro que el de criminalizar a los católicos. Y es que, según informó Navarra Confidencial, en la manifestación, los asistentes portaron cruces, rezaron y sólo pidieron respeto y la dimisión del alcalde, Joseba Asirón (EH Bildu). Por su parte, los partidos políticos siguen a lo suyo. El Pleno del Ayuntamiento rechazó la retirada de los elementos relacionados con la profanación, que desgraciadamente se pueden ver en la muestra blasfema hasta el próximo 17 de enero. La Junta de Portavoces mostró su repulsa hacia los insultos y amenazas de muerte hacia Asirón, aunque sólo UPN solicitó pruebas de los hechos supuestamente ocurridos. De hecho, el diputado regionalista Carlos Salvador escribió hace unos días en su Twitter: "Seguimos esperando el vídeo "fantasma" con el que Asirón dice poder probar que fue vejado o amenazado por los ofendidos de la exposición". Paralelamente, todos los partidos, excepto Aranzadi e Izquierda-Esquerra, asistieron el pasado domingo a la celebración de San Saturnino, patrón de la ciudad, y vestidos de gala. El arzobispo de Pamplona, moseñor Francisco Pérez, señaló que "los cristianos sentimos orgullo de vivir y transmitir una tradición multisecular", que "está en la entraña de ser pamploneses". Sin embargo, como ya comentamos, la exposición blasfema no es el único ataque que están sufriendo los católicos en la capital navarra. En varias parroquias han aparecido pintadas de "Opus kampora" ("Opus fuera") e "Iglesia hipócrita", a pesar de que no tienen ninguna relación con el Opus Dei (la de San Juan Bosco, entre ellas). Cristina Martín [email protected]