• El ministro de Economía ha expandido por Madrid que el Banco Popular precisa 6.000 millones de euros.
  • Aunque los analistas reducen esa cifra a la tercera parte.
  • Con ello, ha conseguido que Botín, FG y Goiri lo exijan gratis.
  • En paralelo, los vaivenes de Emilio Saracho y de los reguladores han desprestigiado a la entidad y ahora todos quieren conseguir el Popu gratis.
  • La venta del Popular pasará a la historia como el mejor chollo de la banca española tras destrozar la reputación corporativa de la entidad.
  • Viernes: otra jornada triste en Bolsa: derrumbe del 17,40%. Suma y sigue.
Esto es un cachondeo. Al final, el Banco Popular se va a malvender, se va a regalar, y la culpa la tendrá su propio Consejo de Administración, sus directivos, los reguladores, determinados medios de comunicación metidos a banqueros y obedeciendo a consignas interesadas y… el propio Emilio Saracho. Los vaivenes del presidente han dado al traste con cualquier solución lógica, dejando a un lado que nunca ha optado por sanear el banco que es para lo que se le fichó. Vamos a resumir las cosas empezando por el final. El nuevo error de Guindos: ha soltado por Madrid que el agujero del Popular se situaría en los 6.000 millones de euros. Genial, don Luis. De esta forma, no me extraña que, a continuación, se haya marchado a Bilderberg. Su maravillosa intervención ha provocado que los tres postores -incluido el suyo-, Santander, Bankia y BBVA, se hayan frotado las manos: estupendo, entonces que nos lo regalen. Ni tan siquiera pagaremos su valor en bolsa. Es más, el BCE, allá en Francfort, que tiende siempre a hacerlo todo mal, ha dicho que está dispuesto a intervenir la entidad. No hay como tener amigos. Y es que, miren por dónde, los analistas reducen esa cifra a la tercera parte (hablamos de agujero reconocido). Así que Ana Botín, FG y Goiri lo exigen gratis: ya nos costará dinero. En paralelo, los vaivenes de Emilio Saracho y de los reguladores han desprestigiado a la entidad y ahora todos quieren conseguir el Popu gratis. Si Saracho hubiera abordado un saneamiento desde el primer momento, en lugar de comportarse como un banquero de inversión, la cosa hubiera ido mucho mejor. La venta del Popular, del que fuera el banco más rentable del mundo, pasará a la historia como el mejor chollo de la banca española tras destrozar la reputación corporativa de la entidad. No puede haberse hecho peor. Y la consecuencia es lógica. Jornada del viernes en la Bolsa de Madrid. : el Popular se derrumba un 17,4%. Eulogio López [email protected]