• El ejercicio de transparencia del supervisor arroja muchas conjeturas y pocos datos objetivos.
  • Por ejemplo, alude a la fuga de depósitos y el desplome bursátil.
  • Pero ninguno de ellos justifica el regalo.
  • Menos aún cuando había más opciones encima de la mesa y todas superaban el valor bursátil de la entidad.
  • El BCE culpa al Consejo presidido por Saracho, que aseguró en un informe que el banco es "probable que quebrase".
  • ¡Ah! Y a la prensa, concretamente a El Confidencial.
El Banco Central Europeo (BCE) se ha visto obligado a publicar parte del informe que justificó la intervención y posterior entrega del Popular al Santander por un euro. El supervisor no podía seguir dando la callada como respuesta después de la avalancha de demandas recibidas y de las preguntas de algunos parlamentarios europeos. Ahora bien, pocas novedades en el ejercicio de transparencia del supervisor -ejercicio sin precedentes- que sigue sin explicar por qué entregó el Popular al Santander por un euro cuando valía 1.300 millones en bolsa. En cualquier caso, el BCE se lava las manos y culpa al Consejo de la entidad, presidido por Emilio Saracho, de la situación del banco. Según el supervisor, la cúpula de la entidad remitió un informe a Fráncfort en el que admitía que el banco es "probable que quebrase". A partir de ahí, todo lo demás. ¡Ah! Y también culpa a la prensa, concretamente a El Confidencial, tal y como explicamos en estas mismas pantallas. Así las cosas, todo el argumentario del BCE se fundamenta en conjeturas. Por ejemplo, asegura que la cúpula del banco quería venderlo, pero "la transacción no ocurrirá en un plazo previsible que permita a la entidad pagar sus deudas". Otra: habla de la salida de depósitos, de la rápida pérdida de liquidez y de la incapacidad para generar nueva, para señalar que "existen elementos objetivos que indican que la entidad supervisada será probablemente en el futuro próximo incapaz de pagar sus deudas u otras cargas. Por ello, se estima que la entidad caerá o es probable que lo haga en el futuro próximo de acuerdo con la legislación". Sólo hay dos datos objetivos: la fuga de depósitos y el desplome bursátil. Pero ninguno de los dos puede justificar la entrega del banco al Santander por un euro. Menos aún cuando existían varias opciones y todas ellas superaban los 1.300 millones de euros que valía el Popular en bolsa. Por ejemplo, la de Antonio del Valle, adelantada por Hispanidad, que intentó una opa por 2.500 millones junto a la familia Luksic. O la oferta que el BBVA presentó en noviembre y que ascendía a 6.500 millones (aunque pagaría 5.500), o la del propio Santander, que en la noche de autos ofreció 0,40 euros por acción aunque luego lo exigió gratis. Y no eran conjeturas. En definitiva, seguimos sin conocer la clave: ¿Por qué el BCE entregó por un euro un banco que valía 1.300 millones en bolsa? Y era una ganga. Basta ver las previsiones que ha realizado el Santander. Sólo el anuncio de la operación le reportó 2.500 millones en bolsa. Pablo Ferrer [email protected]