• Afortunadamente no murió, pero tiene el 80% de su cuerpo cubierto con quemaduras graves.
  • Las mujeres pertenecientes a minorías religiosas en Pakistán son violadas, abusadas y obligadas a casarse contra su voluntad.
  • Los hombres musulmanes se sienten impunes ante los delitos que puedan cometer e incluso, en ocasiones, cuentan con el consentimiento de la policía.
Sonia Bibi, una joven cristiana de 20 años de Multan (Pakistán) fue cubierta de gasolina y quemada viva tras rechazar el matrimonio con un musulmán que la habría obligado a renunciar a su fe. Afortunadamente no murió, pero tienen el 80% de su cuerpo cubierto con quemaduras graves, recoge Aciprensa. Según apunta el periodista Paolo Affatato de la agencia Fides, las mujeres pertenecientes a minorías religiosas en Pakistán son violadas, abusadas y obligadas a casarse contra su voluntad. Alrededor de mil jóvenes sufren algunas de estas consecuencias, pero cuando se trata de mujeres hindúes o cristianas (principales minorías religiosas en Pakistán), su situación es aún más vulnerable porque los hombres musulmanes se sienten impunes ante los delitos que puedan cometer. E incluso, en ocasiones, cuentan con el consentimiento de la policía. "Es muy difícil hacer justicia y conseguir que se les castigue a los responsables. Porque en estos casos la policía no reacciona, o incluso peor, se une a los violadores", apunta el abogado cristiano Sadar Mushtaq Gill, que ha llevado varios casos relacionados. Las familias reciben presiones para que retiren las denuncias y por eso estas historias pocas veces salen a la luz. El delito de la conversión forzada al Islam está muy extendido y no se considera como tal por parte de las autoridades civiles. En definitiva, urgen oraciones por los cristianos perseguidos por su fe en Cristo. José Ángel Gutiérrez [email protected]