• Y las previsiones de la propia empresa hablan de un beneficio de sólo 32,5 millones en 2016.
  • La filial saldrá a bolsa a un precio de entre 10,45 euros y 12,25 euros la acción.
  • Es decir, los 16 parques eólicos y las 3 plantas termosolares valen entre 852 millones de euros y 1.000 millones.
  • La filial de ACS ingresará en total unos 752 millones de euros.
  • Poca cosa comparado con los 3.144 millones de euros de deuda que acumulan las renovables.

Florentino Pérez (en la imagen) no quiere fallar con la salida a bolsa de la filial de renovables, Saeta Yield, y ha prometido un dividendo inmediato –primer trimestre de 2015- de 57 millones de euros, aunque las previsiones –que nunca tiran por lo bajo, sino más bien todo lo contrario- hablan de unas pérdidas en el primer ejercicio de 13 millones de euros. Bueno, pero en 2016 seguro que la cosa se dispara. Pues va a ser que no. Las previsiones hablan de un beneficio de la filial de sólo 32,5 millones de euros. Y 2016 tendrá su propio dividendo que, lógicamente, habrá que pagar.

Es más, según el folleto de OPV aprobado este viernes por la CNMV, el compromiso de Saeta Yield es repartir "un dividendo trimestral regular". Así da gusto. El caso es que Florentino no ha conseguido colocar todas las renovables y ahora se lanza a esta colocación parcial.

Saeta Yield debutará en bolsa el próximo 16 de febrero a un precio de entre 10,45 euros y 12,25 euros por acción. Es decir, supone valorar los 16 parques eólicos y las 3 plantas termosolares –todo en España- entre 852 y 1.000 millones de euros.

Así, por el 51% de Saeta que colocará en bolsa, ACS ingresará entre 434 y 509 millones de euros. A eso hay que sumar el ingreso que supondrá la venta del 24,4% de la filial al fondo estadounidense GIP, por el que pagará entre 208 y 243 millones de euros. Estamos hablando, pues, de unos ingresos totales de 752 millones de euros como máximo.

Poca cosa si lo comparamos con los 3.144 millones de euros de deuda que acumulan las renovables de ACS. Deuda que Florentino podrá seguir desconsolidando de las cuentas del grupo, previo visto bueno del auditor, Deloitte. En cualquier caso, la clave sigue siendo la misma: las renovables de ACS valen menos que su deuda.

Pablo Ferrer

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