• Ambos actuaron como inversores particulares, no como institucionales.
  • Areces ganó en su reclamación 1,5 millones de euros invertidos en la OPS.
  • Aunque por el momento ha perdido un millón de euros en preferentes.
  • Alicia Koplowitz ha perdido en primera instancia su inversión de un millón en la OPS… pero ha recurrido.
La guerra de Bankia continúa. Batalla de las tarjetas black, batalla de las preferentes y de la OPS. En estas dos últimas se ha impuesto el criterio, en buena parte reconocido por la propia entidad, de la cultura financiera. Es decir, paga a los particulares sus inversiones pero no las institucionales, que sabían lo que arriesgaban. Ahora bien, ¿qué pasa cuando los institucionales invierten como particulares? Dos ejemplos: Alicia Koplowitz invirtió a título personal un millón de euros en la salida a bolsa de Bankia. Juan Luis Areces invirtió, también a título personal, no vía Ceslar (su vehículo de inversión), 1,5 millones de euros en la OPS y otro millón en preferentes. Pues bien, la noticia es que Juan Luis Areces acaba de ganar el pleito a Bankia sobre su inversión en acciones de la entidad. Pero ha perdido, en primera instancia, el pleito en preferentes, en un juzgado madrileño. Todo hace pensar, no obstante -por los precedentes habidos- que lo ganará en la Audiencia. No ha ocurrido así con Alicia Koplowitz (en la imagen), quien da por perdidos, por el momento, los cinco millones invertidos a través de un vehículo institucional. Sin embargo, ha reclamado el millón de euros que invirtió en acciones de Bankia a título personal. Por ahora, Alicia Koplowitz  no ha ganado pero todo indica que la sentencia de Areces (inversor personal e institucional) sienta jurisprudencia, o al menos marca la senda para que recupere su inversión en la siguiente instancia judicial. En cualquier caso, lo importante es el criterio: inversores institucionales absténganse de reclamar. Particulares, háganlo que seguro que ganan. Menos mal que el balance de Bankia se recupera porque si fuera por las guerras en las que está metida… Eulogio López [email protected]