• El hasta ahora presidente de la división de Salud de la farmacéutica alemana ficha por la francesa como consejero delegado.
  • Y desbanca de su puesto a Serge Weinberg, que no ha sido capaz de recuperar las posiciones perdidas en la franquicia de diabetes en EEUU.
  • A Bandicourt le sucede Werner Baumann, que ya ocupó cargos entre 2002 y 2009 en la división más abortista de Bayer, HealthCare, atrapada en litigios por los 'daños colaterales' de sus píldoras.
  • Antes de llevarse sus secretos a Sanofi, Bandicourt ya se los había llevado de la americana Pfizer a Bayer.
Cambio de cromos en la industria farmacéutica. Olivier Brandicourt (en la imagen) abandona Bayer, donde ha trabajado entre 2013 y 2015, y desembarca como Ceo en uno de sus competidores, la francesa Sanofi. Pero la historia quedaría incompleta sin tener en cuenta que Brandicourt fue también en el pasado un hombre de la norteamericana Pfizer (2000-2013), en la que ocupó altos cargos de gestión dentro y fuera de Estados Unidos. Bayer ha comunicado el relevo en un hecho relevante a la CNMV, que no será efectivo hasta el 2 de abril, debido a sus obligaciones contractuales con la farmacéutica alemana. En un 'pis-pas' como quien dice, aparece un nombre vinculado a dos grandes, Bayer y Pfizer, que se incorpora a otra que tal baila, Sanofi. Y tres países, Alemania, Francia y Estados Unidos, en un sector que trasciende, por su propia naturaleza, las fronteras. Hablamos de multinacionales muy potentes, tendentes a grandes operaciones corporativas en una tendencia muy clara hacia el oligopolio. Si recuerdan Sanofi fue el resultado en 2004 de la adquisición por Sanofi-Synthelabo tras una OPA lanzada sobre por Aventis, que había sido el resultado, a su vez, de la fusión de la alemana Hoecht y la francesa Rhóne Poulenc. Olivier Brandicourt desembarcó en Bayer en noviembre de 2013 en el Consejo Ejecutivo de la multinacional germana, poniéndose al frente también de la división de Salud (HealthCare), la misma de la que depende la comercialización de las píldoras abortivas, que le han costado no pocos disgustos a Bayer. El fabricante germano afronta, de hecho, demandas colectivas en EEUU por ese dispositivo para evitar la fecundación. Se lo contamos en noviembre, cuando dimos cuenta cómo la multinacional abortista Bayer está atrapada por los 'daños colaterales' del Essure, otro de sus anticonceptivos. Pero antes de incorporarse a Bayer ya había trabajado en Pfizer otros tres años, con altos cargos de gestión dentro y fuera de Estados Unidos. El 'cambio de planes' de Olivier Brandicourt, sin embargo, tiene una lectura más allá de un mero relevo. Se enmarca dentro de la estrategia de las farmacéuticas por liderar segmentos del mercado (medidos en fármacos), afrontando el palo en sus cuentas anuales de los medicamentos genéricos y la caducidad de las patentes. A Brandicourt le sucederá en la presidencia de HealthCare Wener Baumman, ya miembro del Consejo de Dirección de Bayer. Baumman ya tuvo cargos de responsabilidad, entre 2002 y 2009, en esa división de Salud. El caso es que Sanofi intenta recuperar posiciones en su unidad de diabetes tras los descuentos de precios en el mercado contra esta enfermedad. Sanofi dominaba este negocio en Estados Unidos, gracias al fármaco Lantus, cuya patente está a punto de expirar y que genera un 18% de sus ingresos, pero sus ventas se han estancado y se precisas nuevas alternativas (o sea, nuevos fármacos) para mantener la cuota de mercado. El presidente de Sanofi, Serge Weinberg, se planteó medidas de acción rápida para recuperar el terreno perdido en su franquicia de diabetes y forzó el nombramiento, hace apenas cuatro meses, de Chris Viehbacher como director general. La cosa no ha funcionado, Sanofi prescinde de Viehbacher y entra Brandicourt como Ceo, que deja Bayer. Cosas de las farmacéuticas. Rafael Esparza [email protected]