• Rajoy ya forma su equipo. Lo más importante: saltan Luis de Guindos y Cristóbal Montoro.
  • Se mantiene Soraya como vicepresidenta, pero con las manos atadas.
  • Jorge Fernández se queda. Margallo, en línea de salida.
  • Y Martínez Maíllo se convierte en secretario general del Partido Popular.
  • Y todos ellos pendientes del horizonte penal de Rajoy: ¿recusamos al juez José de la Mata?
Se llama vender la piel del oso antes de cazarlo. Mariano Rajoy (en la imagen junto a Cospedal) ya está pergeñando su nuevo Gobierno, convencido como está de que será investido presidente en la recta final del partido. Y todo ello a la espera de que Javier Fernández le arregle sus problemas. Veamos, mantiene a Soraya Sáenz de Santamaría como vicepresidenta pero, eso sí, con las manos atadas. Alguien tiene que abrir la tienda a primera hora de la mañana pero, desde luego, si depende de Rajoy que se olvide de ser su sucesora. Sobre todo la quiere fuera del área política y de economía del partido. Le dejará Justicia y Administración Pública… y poco más. Más control burocrático que poder efectivo. El equipo no está cuajado, claro está, pero Rajoy ya tiene alguna idea clara. Por ejemplo, que Dolores de Cospedal y Jorge Moragas, el poderoso jefe de Gabinete de Rajoy, deben entrar en el Gobierno, del que salen los ministros clave del equipo económico: Luis de Guindos y Cristóbal Montoro. Como también pretende crear el Ministerio de Energía, que se desgajará del de Industria. Eso significa que hay muchos huecos para cubrir y los gemelos Álvaro y Alberto Nadal aspiran a ello. Álvaro, que tampoco hace ascos a la Presidencia de una gran empresa, por ejemplo Iberdrola, como director de la Oficina Económica de Moncloa aspira a ser ministro de todo, o de cualquier cosa. Para Alberto, secretario de Estado de Energía, podría reservarse el nuevo Ministerio de Energía. Jorge Fernández se quedaría donde está mientras que García Margallo se situaría en línea de salida. Por cierto, Fernando Martínez-Maíllo se convierte en secretario general del Partido Popular, en sustitución de Cospedal. A partir de ahora, viviremos ruedas de prensa apasionantes en la calle Génova. Y todos ellos pendientes del horizonte penal de Rajoy: ¿recusamos al juez José de la Mata, el que lleva el caso Bárcenas, antiguo alto cargo socialista? Eso es lo que se plantean en Moncloa. Porque, para entendernos, a Rajoy los casos Gürtel -tranquilos, el juez dictaminará que el PP queda fuera- como los casos Púnica o tarjetas black, le traen sin cuidado. Pero los sobresueldos en negro de los que le acusa Luis  Bárcenas, eso le afecta a él directamente, Por lo demás, el horizonte penal de don Mariano Rajoy se despeja. Repetirá como presidente, al menos durante dos años más. Eulogio López [email protected]