• Lo que la ONU considera Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se concreta en eso: control de la natalidad y aborto.
  • Eso sí, disfrazados bajo los eufemismos como "planificación familiar" o, el más peligroso: "salud sexual y reproductiva" (aborto y contracepción).
  • Todo ello muy propio del Nuevo Orden Mundial (NOM), esto es, la nueva masonería global.
  • Son la actualización de los famosos Objetivos de Desarrollo del Milenio. Hemos pasado de los ODM a los ODS, pero hablamos de lo mismo.
  • El ODM 4 consiste en reducir la mortalidad infantil y el 5, mejorar la salud materna (incluyendo acceso universal a la salud reproductiva).
  • Ahora, entre las metas del ODS 3 (salud y bienestar) está garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva (anticonceptivos, aborto…).
Llama la atención algunos aspectos que la ONU considera Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como por ejemplo, el control de la natalidad y el aborto. Eso sí, disfrazados bajos los eufemismos de la "planificación familiar" y de la "salud sexual y reproductiva". Todo ello muy propio del Nuevo Orden Mundial (NOM), la nueva masonería. Entre los luchadores contra esta nueva tiranía global, resalta el sacerdote argentino Juan Claudio Sanahuja, fallecido en diciembre, que comprendió muy bien lo que en realidad pretende el NOM. Precisamente, en su obra Poder global y religión universal, menciona los famosos Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Recuerden que en el año 2000, 189 países miembros de las Naciones Unidas acordaron lograr ocho propósitos de desarrollo humano para el año 2015 (aunque algunos de desarrollo tenían más bien poco) y fueron actualizados en 2015, pasando a llamarse Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y aumentando su cifra de ocho a 17. Sanahuja refirió en su libro el ODM 4 (reducir la mortalidad infantil) y el 5 (mejorar la salud materna). Pero este último incluía la meta 5b (acceso universal a la salud reproductiva), por lo tanto, el manido eufemismo que ampara el aborto y la inundación de anticonceptivos -muchos de ellos con efectos abortivos-. Claro que con la actualización de 2015, la cosa no mejoró. En el ODS 3 (salud y bienestar) se recoge: la salud infantil; la salud materna y el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades. Entre los datos y cifras, destacan que "menos adolescentes están teniendo niños en la mayoría de las regiones en desarrollo, pero los progresos se han ralentizado. El gran aumento en el uso de anticonceptivos en la década de 1990 no se dio en la década de 2000". Asimismo, refieren "la necesidad de la planificación familiar se está usando lentamente por más mujeres, pero la demanda está aumentando a un ritmo rápido". Pero el quid del ODS 3 lo encontramos, sin duda, en una de sus metas: "garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva". Como saben, esto supone más anticonceptivos, más aborto… Todo sea para controlar la natalidad, ¿y eso es desarrollo? Parece que no mucho, ¡no se engañen, aunque lo diga la ONU! Miren, por ejemplo, el caso de UNICEF (pide dinero para los niños al mismo tiempo que pone dinero para el aborto). Cristina Martín [email protected]