• Porque la zona se está quedando sin cristianos, hartos de ser ciudadanos de segunda.
  • Ambos abordaron la situación de Jerusalén, tras su reconocimiento por Trump como capital de Israel.
  • Y renovaron su compromiso para favorecer las negociaciones entre ambas partes y promover el diálogo interreligioso.
Jerusalén está atravesando un momento de inestabilidad después de que el pasado 6 de diciembre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconociera esta ciudad como capital del Estado de Israel y anunciara el traslado de la embajada estadounidense. El gesto del presidente de Estados Unidos provocó una oleada de protestas y enfrentamientos en los territorios palestinos y en gran parte del mundo musulmán, que ha ocasionado numerosos muertos y heridos. En ese contexto, el Papa Francisco recibió en el Palacio Apostólico del Vaticano al Rey de Jordania, Abdalá II, con quien analizó la promoción de la paz y la estabilidad de Oriente Medio, con especial atención a la situación de la ciudad de Jerusalén, de cuyos Santos Lugares es Custodio el soberano jordano, informa Aciprensa. La conversación entre el Pontífice y el Rey de Jordania se produjo en un clima de cordialidad. Ambos mandatarios renovaron su compromiso para favorecer las negociaciones entre ambas partes y promover el diálogo interreligioso. En este sentido, dieron una especial importancia a establecer un compromiso que garantice la permanencia de los cristianos en Oriente Medio. La soberanía de Jerusalén se la disputan el Estado de Israel y la Autoridad Nacional Palestina desde la llamada Guerra de los Seis Días, en el año 1967, en que el ejército israelí ocupó todos los territorios palestinos. Desde entonces, Israel instaló todos los organismos de gobierno en esta ciudad y la proclamó su "capital eterna", mientras que las autoridades palestinas reclaman la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde se encuentran todos los Lugares Santos y los barrios orientales, como capital del futuro Estado Palestino. Recientemente, el Papa Francisco se pronunció sobre la polémica decisión del presidente Trump y expresó su "profunda preocupación", además de pedir un "compromiso de todos para respetar el status quo de la ciudad, en conformidad con las pertinentes resoluciones de las Naciones Unidas". El Papa también señaló que "Jerusalén es una ciudad única, sagrada para los hebreos, los cristianos y los musulmanes, que en ella veneran los lugares santos de las respectivas religiones, y tiene una vocación especial a la paz". Además, el pasado 10 de diciembre, la Santa Sede, por medio de un comunicado de prensa, señaló que "sigue con atención el desarrollo de la situación en Oriente Medio, especialmente en Jerusalén, ciudad sagrada para los cristianos, hebreos y musulmanes de todo el mundo". José Ángel Gutiérrez [email protected]