• Eso sí, al igual que en Danone, los accionistas pueden sonreír: cobrarán más dividendo.
  • El líder agroalimentario gana 8.010 millones (-5,9%), afectado por un ajuste de impuestos diferidos (473 millones).
  • Mientras, las ventas ascienden a 84.002 millones ( 0,8%), pero en términos orgánicos suben un 3,2%.
  • Aguas, la división que más aumenta sus ventas ( 4,5%), seguida de Otros Negocios ( 3,4%) y Nutrición ( 0,9%).
  • Los resultados son peores de lo esperado y el mercado no los aplaude: las acciones bajan un 1,3%.
Tras echar un vistazo a los resultados de 2016, parece que Nestlé no pasa por su mejor momento, sino que se ha atragantado. Y es que ha vendido más, pero el beneficio ha caído (-5,9%) -lo contrario de lo que le ha sucedido a Danone-… mientras, el nuevo Ceo, Ulf Mark Schneider (en la imagen), ha anunciado más reestructuración para "impulsar la rentabilidad futura" volver a crecer. Eso sí, a pesar de la situación del grupo suizo, los accionistas pueden sonreír. Y es que, al igual que en Danone, cobrarán más dividendo. En concreto, será de 2,3 francos suizos por acción (2,16 euros/acción). Pasemos a las cuentas. El primer grupo agroalimentario del mundo ha ganado 8.010 millones de euros en 2016, lo que supone un 5,9% menos que el año anterior. ¿La razón? Se ha visto afectado por distintos elementos, como un ajuste en los impuestos diferidos muy superior al que tuvo en 2015: 473 millones, en vez de 87 millones. Mientras, la facturación ha ascendido a 84.002 millones, tras un incremento del 0,8% y verse afectada negativamente por los tipos de cambio. Eso sí, en términos orgánicos (sin efectos de cambios de divisa o del perímetro del grupo), el crecimiento ha sido del 3,2%, aunque inferior al del año anterior ( 4,2%) y al esperado ( 3,4%). Por negocios, destaca la división de Aguas, que ha sido la que más ha aumentado sus ventas: en concreto, un 4,5%, hasta los 7.417 millones. Le siguen otros negocios (Nestlé Profesional, Nespresso, Nestlé Health Science y Nestlé Skin Health), con una cifra de negocios de 13.238 millones ( 3,4%); y Nutrición, con 9.671 millones ( 0,9 %). En cuanto a zonas geográficas, destaca América, donde más factura (24.787 millones, un 1,3% más). En Hispanoamérica, el crecimiento fue de sólo un dígito por una fuerte subida de los precios al final del primer semestre, pero en EEUU alcanzó el 5,7%. Por su parte, en Europa, donde ha lidiado con la deflación, las ventas fueron de 15.210 millones ( 2,7%), acelerándose por cuarto año consecutivo y ganando cuota de mercado. En Suiza, el aumento fue del 4,8%, mientras en Reino Unido el año fue complicado por el descenso de volúmenes y precios. Respecto al resto del mundo, destaca Asia, con una facturación de 13.614 millones ( 2,9%) y por países, China ( 7,4%). Paralelamente, en Oriente Medio y África del norte, el negocio de Nestlé es resistente, frente a un entorno inestable y las presiones deflacionistas, además sigue afectado por la situación de Irak, Yemen, Libia y Siria. Los resultados han sido peores de lo esperado y el mercado no los ha aplaudido: las acciones han empezado la sesión bajando un 1,3%. Además, las cifras también podrían haber sido influidas por el último lío reputacional: el pasado noviembre, Nestlé se vio salpicado por acusaciones de explotación laboral, como informó Swissinfo. Pero como saben, su reputación se ha visto dañada en más ocasiones: se vio implicada en temas de explotación infantil en Costa de Marfil, como reflejó el reportaje The dark side of chocolate (El lado oscuro del chocolate) de 2010; fue acusada de deforestación de las selvas de Indonesia y de provocar la extinción del orangután; su nombre también ha sonado en casos de productos adulterados, de maltrato animal, de retirada de productos por contener carne de caballo o sustancias nocivas (como por ejemplo, plomo en unos fideos Maggi en India) o de intoxicación. Eso sí, un punto a su favor: actuó bien tras su última polémica en España: despidió al youtuber JPelirrojo, imagen de su campaña de helados Maxibon, por su alegría por la muerte del torero Víctor Barrio. Cristina Martín [email protected]