• El Gobierno concede licencias a dos grupos que competirán con Televisa y TV Azteca, que se repartían el mercado desde hace décadas.
  • Los adjudicatarios son los consorcios de comunicación que controlan los empresarios Olegario Vázquez y Francisco Aguirre.
  • En España, el duopolio es de Atremedia y Mediaset, que se reparten el 92,5% del mercado publicitario con el 60% de audiencia.

El Gobierno mexicano ha dado un paso el frente para acabar, por fin, con el histórico duopolio que controla las emisiones televisivas en abierto en ese país. Algo parecido ocurre en España, con el Duopolio de facto que se reparten Atresmedia y Mediaset, pero aquí, parece, la cosa es distinta, aunque nadie lo entienda y el Gobierno no haga nada para impedirlo.

La decisión mexicana, que comenzó a gestarse tras la reforma constitucional de 2013, forma parte de un plan de medidas liberalizadoras impulsado por el presidente Enrique Peña Nieto cuyo pistoletazo de salida fue la reforma de los hidrocarburos, con la que la petrolera Pemex seguirá siendo pública, pero con competidores. En el caso de la televisión, el Instituto Federal de Telecomunicaciones ha adjudicado dos nuevas cadenas que competirán con los dos gigantes que se repartían desde hace décadas el mercado: Televisa, del empresario Emilio Azcárraga, y TV Azteca, de Ricardo Salinas Pliego. Los dos grupos que empezarán a jugar con nuevas licencias son Grupo Centro, que controla, entre otros medios, Cadena Tres o el diario Excélsior, y Grupo Radio Centro. Los dueños son dos adinerados empresarios con larga experiencia en los medios, aunque más débiles que sus contrincantes: Olegario Vázquez y Francisco Aguirre, respectivamente.

El objetivo de abrir el mercado con dos concesiones de TDT, ambas por un periodo de 20 años, es que aumenten tanto la competencia como el pluralismo informativo. Cadena Tres pagará 116,8 millones de dólares por la licencia y Grupo Radio Centro 197,6 millones. A partir de ahí, tienen un plazo de cinco años para cumplir con el 100% de la cobertura.

En España, la cruda realidad muestra una clara situación de duopolio en la que Mediaset (Telecinco y Cuatro) y Atresmedia (Antena 3 y La Sexta), se embolsan entre ambos el 92,5% de la tarta publicitaria, aunque tengan juntas el 60% de la audiencia, no el 92,5%.

RTVE está fuera de juego para la publicidad, a pesar de su déficit estructural que cuesta un buen puñado de millones de euros a los contribuyentes, y las otras cadenas, como la privada 13TV o las autonómicas, también quedan fuera de ese pastel.

Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) relativos al segundo semestre de 2014, los ingresos por publicidad en la televisión fueron de 448,9 millones de euros, pero 405,3 de ellos fueron a parar a los dos grandes grupos. En concreto, Mediaset ingresó el 44,7% de esa cifra y Atresmedia, el 42,8%.

Sí, México es un ejemplo para algunas cosas.

Rafael Esparza

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