• Hay tres personas detenidas, dos hombres que custodiaban a los secuestrados y el supuesto organizador... y el exjefe de seguridad de la compañía (empresa de asesoría) en la que trabajaban los secuestrados, despedido hacía un mes.
  • Los investigadores creen que los delincuentes tenían planeado matarles, tanto si se pagaba su rescate como si no.
  • En el operativo han participado agentes de la Policía Nacional desplazados para colaborar con la Policía estatal de Puebla.
Dos españoles han sido liberados en México después de tres días de secuestro en una cámara frigorífica. Los secuestradores pedían 30 millones de pesos (1,3 millones de euros) a cambio de la vida de los dos ciudadanos, que trabajaban para una empresa de asesoría establecida en Puebla, según han informado las autoridades mexicanas. En el operativo han participado agentes de la Policía Nacional desplazados para colaborar con la Policía estatal de Puebla, según ha informado el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, a través de Twitter, recoge El País. Hay tres personas detenidas, dos hombres que custodiaban a los secuestrados y el supuesto organizador, exjefe de seguridad de la compañía en la que trabajaban los secuestrados, despedido hacía un mes. Los detenidos serán puestos a disposición judicial en las próximas horas. El delito de secuestro en México conlleva una pena de entre 40 a 80 años de prisión. Las víctimas permanecieron retenidas en un frigorífico desconectado, a oscuras y sin ningún colchón, según Interior. A pesar de ello, se encuentran en buen estado de salud. Los investigadores creen que los delincuentes tenían planeado matarles, tanto si se pagaba su rescate como si no. El secuestro se produjo durante la mañana del 27 de noviembre, en la carretera de las Lomas de Angelópolis, cuando ambos se dirigían en coche a su trabajo con un tercer compañero. Fueron interceptados por sujetos armados que chocaron con el vehículo, les encañonaron y les obligaron a subir a sus coches. El grupo logró secuestrar a dos de ellos, mientras que el tercero escapó y avisó a las autoridades, que a su vez alertaron a la embajada de España. El vehículo quedó abandonado con numerosas pertenencias, como ordenadores y otros objetos de valor en su interior, algo que indicaba que no fueron objeto de un robo. José Ángel Gutiérrez [email protected]