• Lleva el negocio online desde enero, esto es, el negocio del futuro.
  • A Roig se le sigue atragantando el fresco: en 2017 y 2018 reducirá el beneficio para redoblar los esfuerzos y remodelar las tiendas.
  • 2016 ha sido un buen año: las ventas suben un 3,9%, el beneficio, un 4% y ha creado 4.000 empleos.
  • El éxito es indudable y los proveedores siguen siendo la parte de la cadena más 'castigada'.
  • La aventura portuguesa será dura: "Usted no viene a descubrir nada, viene a conquistarnos" y a los portugueses no nos gustan los conquistadores, le ha dicho la periodista de la televisión pública portuguesa.
Juan Roig (en la imagen junto a su hija Juana) tiene todo previsto acerca de su sucesión al frente de Mercadona. Lo ha vuelto a recordar este jueves, durante la presentación de resultados de 2016. Ahora bien, se trata de información confidencial que solo conoceremos cuando llegue el momento del relevo. Un momento que, en cualquier caso, no está cerca. Pero ya hay movimientos y la figura que ha asomado es la de Juana Roig, la hija menor del presidente, que en enero asumió el reto de lanzar la venta online de la cadena. Y eso es muy significativo porque es el futuro del negocio, donde se van a librar las batallas de la distribución en los próximos años. De momento, Juana cuenta con una veintena de profesionales que van a estudiar el asunto. El objetivo es hacer rentable un canal que en 2015 supuso unas pérdidas de entre 30 y 40 millones de euros y que en 2016 solo supuso el 1% de las ventas totales del grupo. "Nuestra web es una mierda", ha declarado Juan Roig. El presidente lo tiene claro: si no consiguen hacerlo rentable, abandonarán la venta online. Los frutos los veremos a principios de 2018. Otro asunto espinoso: la venta de frescos, el talón de Aquiles de Mercadona y en el que llevan trabajando años. No acaba de arrancar del todo aunque las mejoras son indudables, sobre todo en frutas y verduras. Pero no es suficiente. Por eso, la compañía va a invertir entre 1.000 y 1.200 millones de euros en 2017 para impulsar los nuevos modelos de venta. ¿Cómo se concretará? Con un aumento de la plantilla de entre 2.000 y 4.000 empleados y en duplicar el presupuesto en formación, que alcanzará los 100 millones de euros. El esfuerzo va a suponer que el beneficio de 2017 y 2018 será dos tercios menor al obtenido en 2016, esto es, se quedará en 200 millones menos. Sin duda, estamos ante el mayor esfuerzo inversor de la historia de Mercadona. En cuanto a los resultados, 2016 ha sido un buen año. Las ventas han subido un 3,9%, hasta los 21.623 millones de euros, el beneficio ha aumentado un 4% y ha alcanzado los 636 millones y la empresa ha creado 4.000 nuevos empleos. El éxito es indudable y repercutirá en los empleados: los sueldos subirán un 1,6%. Satisfacción por tanto, en toda la compañía, aunque la parte más 'castigada' sigue siendo la de los proveedores, a los que Mercadona sigue apretando: hay que hacer más y mejor, por menos. Atentos a Portugal. El país elegido para iniciar la expansión internacional no se lo va a poner fácil. De momento, Roig ha fichado a 120 directivos para que pongan las bases del proyecto y ha adquirido el terreno para una de las cuatro tiendas que tiene previsto abrir en 2019. "Si te haces portugués te reciben con los brazos abiertos", ha señalado Roig, que ha insistido en que la intención de Mercadona no es conquistar el mercado luso sino convertirse en uno más, con productos y proveedores portugueses. Todo idílico hasta que ha tomado la palabra la periodista de la televisión pública del país: "Usted no viene a descubrir nada, viene a conquistarnos", le ha dicho, y a los portugueses no nos gustan los conquistadores. Todo como preámbulo de la pregunta: ¿por qué Portugal? La respuesta, previsible: porque tenemos muchas cosas en común, aunque somos muy diferentes, porque es el país vecino y ya hay contactos hechos, y porque Mercadona ya tiene 50 proveedores lusos. En definitiva, porque, puestos a salir fuera, es la apuesta menos arriesgada. Ya veremos. Pablo Ferrer [email protected]