• El nuevo proyecto de ley de patentes permite a las grandes informáticas y compañías de Internet patentar, no ya la propiedad intelectual, sino la propiedad industrial.
  • Ejemplo: el 'doble click' de Microsoft o el sistema de pago de Amazon.
  • Con ello, dispondrán de un arma muy eficaz para mantener su oligopolio y cerrar el paso a las tecnológicas más pequeñas.
  • Ya lo intentaron en 2005 en Europa, pero fracasaron.
  • Ahora intentan entrar por la puerta de atrás: la española.

Este martes se termina el plazo para presentar enmiendas en el Congreso al proyecto de ley de patentes, tal y como advierte la Asociación de Internautas. El tema tiene más importancia y transcendencia de lo que parece, porque si no se modifica, el nuevo texto permitirá a las Over The Top (OTT) –los Google, Facebook Microsoft, Amazon, Apple, etc.- patentar la propiedad industrial. Así está la legislación en Estados Unidos, donde las grandes compañías tienen un férreo control del mercado.

Ejemplo de esto: el doble click de Microsoft o el sistema de pago de Amazon. Y, ¿cuál es el problema? Hoy en día, ningún programa informático o ninguna aplicación es completamente independiente, advierte Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas. Están todas entrelazadas, es decir, todas utilizan, por así decirlo, el mismo lenguaje o partes de ese mismo lenguaje.

Permitir patentar la propiedad industrial equivale a patentar ese lenguaje o esas partes del lenguaje. ¿Cuántos programas incluyen el doble click de Microsoft? Ya es algo universal. Sí es cierto que, en este caso concreto, Microsoft no cobra por la utilización del doble click, pero podría hacerlo, señala Domingo. En cualquier caso, sí es un arma que posee la multinacional para controlar a las pymes y a las start up.

Conclusión: las grandes compañías, que son las únicas capaces de realizar esas patentes, de controlarlas y de acudir a los tribunales si llega el momento, tienen un control absoluto sobre el mercado. En definitiva, es su arma para mantener el oligopolio y cerrar el paso a las tecnológicas más pequeñas.

El asunto es muy serio. De hecho, los 'google' y compañía ya intentaron modificar la legislación europea en 2005, pero fracasaron, precisamente, gracias a la labor de la Asociación de Internautas, que paralizó el proyecto. Sin embargo, desde entonces, las OTT no han parado y han seguido haciendo lobby para conseguirlo. Y han encontrado una puerta de acceso: la puerta española.

Pablo Ferrer

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