• Egipto ha reaccionado con rapidez bombardeando posiciones de los yihadistas tras el asesinato de 21 cristianos coptos.
  • Pero todo lo que ocurre en ese país es consecuencia de un mal diagnótico solucionado con cañonazos de la OTAN en 2011.
  • Al derrocamiento de Gadafi ha seguido un vacío de poder que han cubierto los grupos terroristas, también del Estado Islámico.
  • Aviones de la Fuerza Aérea libia que permanecen fieles al gobierno oficial también han bombardeado objetivos yihadistas.
  • En Irak, mientras, cuatro mil soldados cristianos sirios se preparan para reconquistar al Estado Islámico la meseta de Nínive.
Nueva salvajada del Estado Islámico. Un grupo vinculado a estos yihadistas asesinaba fríamente a  21 cristianos coptos egipcios en Libia (en la imagen). Pero nada de lo que ocurre en ese país es ajeno al vacío político y de seguridad que se instaló desde que en octubre de 2011 la OTAN -por iniciativa del entonces presidente francés, Nicolas Soarkozy, o el americano, Barack Obama- compemzó a apoyar con bombardeos aéreos a los rebeldes para derrocar el régimen dictatorial de Muamar Gadafi. El objetivo era ayudar al levantamiento popular de la 'primavera ábare', lo que ha traído, a la postre, una situación de caos y de guerra civil permanente en el país. El Estado Islámico es el último que se ha incoporado a ese trablero trágico, y en su nombre han asumido la autoría los yihadistas que han asesinado a los critianos coptos. Hay más piezas en ese puzle de confusión: seguidores del antiguo régimen, milicias islamistas y nacionalistas, líderes tribales y señores de la guerra que trafican con armas, personas y drogas.

La novedad es esta ocasión ha sido la rápida respuesta de Egipto, que ha cumplido su promesa de vengar su muerte: en un comunicado oficial, las Fuerzas Armadas egipcias informan de que han bombardeado campos de entrenamiento del Estado Islámico, depósitos de armas y líneas de abastecimiento.

Los ataques, dice el comunicado según la versión recogida por Efe, se producen en cumplimiento de una resolución del Consejo de la Defensa Nacional, máximo órgano de decisión en asuntos de seguridad de Egipto, y ante el derecho "de defensa de la seguridad y estabilidad de su pueblo". El ataque cumplió sus objetivos "con exactitud" y los aviones de las Fuerzas Aéreas egipcias "volvieron sanos y salvos a sus bases" en Egipto.

Pero al ataque egipcio se ha unido también el de Libia, pues aviones de la Fuerza Aérea que permanecen fieles al gobierno oficial del país también han bombardeado objetivos en Derna, una ciudad situada a 1.300 kilómetros al este de Trípoli y considerada el feudo de los seguidores del líder del Estado Islámico, Abu Bakr el Bagdadi. Saqer al-Jorushi, comandante libio de aviación, ha asegurado que dichos ataques han sido coordinados con Egipto y que han matado al menos a medio centenar de militantes. Ha indicado, además, que a lo largo de este lunes y el martes se producirán más bombardeos.

Por otra parte, según informa Religión en libertad, la resistencia armada cristiana contra el Estado Islámico comienza a organizarse a una escala significativa en Irak. Al igual que la Dwekh Nawsha [Futuro Mártir], "pequeños en número pero grandes en la fe y en la doctrina", se han formado las Unidades para la Protección de la Meseta de Nínive, que ya agrupan más de cuatro mil soldados cristianos. Las llanuras de Nínive son una región de gran presencia cristiana en Irak, de donde más de cien mil personas han tenido que huir ante el avance de los yihadistas.

Quinientos ya están sobre el terreno, principalmente en la ciudad de Alqosh, según informa Catholic Herald, otros 500 están recibiendo entrenamiento y tres mil más se han alistado a la espera de poder comenzar su formación militar.

Las Unidades para la Protección de la Meseta de Nínive están formadas básicamente por voluntarios sirios cristianos, aunque también los hay de otros países, y sirios de la diáspora, fundamentalmente procedentes de Estados Unidos, Australia y Suecia. Han formado una alianza con el ejército iraquí y con los peshmerga kurdos, y reciben instrucción de una compañía de seguridad norteamericana.

Andrés Velázquez
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