• Menéndez va 'trampeando' la cuenta.
  • Con una mora excesiva y un negocio menguante, toca lo de siempre: recortar gastos.
  • El último trimestre se salvó gracias al ROF, pero eso no puede durar eternamente.
  • De aquí hasta junio 2017, Liberbank suprimirá 1.479 empleos, es decir, algo más del 28% de la plantilla.
Liberbank no marcha. Lo cierto es que el negocio bancario ha dejado de ser negocio, y hay entidades que lo están sufriendo de una manera más incisiva. Por ejemplo, Liberbank. En 2015 se salvó gracias a los activos fiscales, ya que el beneficio antes de impuestos se desplomó un 65%. Me dirán que el margen de intereses aumentó un 5% y es verdad, pero no fue suficiente para compensar la caída del resto de componentes del margen bruto, que descendió un 2,6%. Después llegó el derrumbe en bolsa. La entidad que preside Manuel Menéndez (en la imagen) cerró 2015 con un descuento en su cotización del 60% sobre su valor en libros, mientras que la media del sector que cotiza en el Ibex fue del 40%. Este año tampoco transcurre de manera positiva. El último trimestre se salvó gracias al ROF (Resultado de Operaciones Financieras), pero eso no puede durar eternamente. La morosidad continúa en niveles excesivamente elevados -9,6% ex EPA-. En definitiva, con una morosidad elevada y un negocio menguante, toca lo de siempre: recortar gastos. Y la primera medida para lograrlo es reducir la plantilla. Así, al recorte ya planteado de 500 trabajadores nacidos entre 1956 y 1958 se une ahora el anunciado el miércoles 18 de mayo y que supondrá la salida de otros 979 empleados. En total, de aquí hasta junio de 2017, Liberbank suprimirá 1.479 puestos de trabajo, es decir, reducirá su plantilla un 28,2%. Pablo Ferrer [email protected]