• En el equipo de Ada Colau hay seis miembros que han colocado a dedo a sus parejas.
  • Incluida la propia alcaldesa.
  • Lo mismo sucede en Podemos, donde Pablo Iglesias ha colocado a su novia al frente de la portavocía del partido en el Congreso.
  • Por supuesto, todos los nombramientos se hacen atendiendo exclusivamente al curriculum profesional de los candidatos.
Llegaron, supuestamente, para regenerar la política española y lo que han hecho, a la vista de los acontecimientos, ha sido regenerar la vida de sus parejas sentimentales y, de paso, la suya propia. Ojo, no confundir con esposa o esposo, términos casposos donde los haya e impropios de los progres de Podemos y de Barcelona en Comú. Lo cuenta Crónica Global: cuando se cumple el ecuador del mandato de Colau en Barcelona, se pueden contar hasta seis parejas sentimentales en el equipo del Ayuntamiento, empezando por la propia alcaldesa, que nombró a la suya -Adrià Alemany- como responsable de Relaciones Políticas Institucionales del Ayuntamiento. Pero hay más parejas amorosas. Por ejemplo, la que forman Gerardo Pisarello -actualmente, alcalde accidental- y Vanesa Valiño, que ha pasado del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales a ser asesora de vivienda. Otra: Josep Maria Montaner, responsable del área de vivienda, y Zaida Muxí, que dejó la entidad feminista Colectiu Punt 6 para incorporarse al Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet en calidad de directora de Urbanismo. Ahí es nada. Así ocurre hasta en seis ocasiones, aunque actualmente 'solo' son cinco las parejas que comparten las tareas del Ayuntamiento con las de la casa. En Podemos ocurre otro tanto, con Pablo Iglesias e Irene Montero. Después de perder en Vistalegre II -sí, en Podemos también hay purgas- Íñigo Errejón dejó su puesto como portavoz del partido en el Congreso, cargo que ahora ocupa Irene Montero, novia actual de Iglesias. Y todo esto no es enchufismo, ni mucho menos. Es pura casualidad, porque todos los nombramientos se han hecho atendiendo exclusivamente al currículum profesional de los candidatos. Y nadie  en su sano juicio pone en su CV que es pareja -o parejo- de alguien. Enhorabuena a los premiados. Pablo Ferrer [email protected]