• Dos países que desarrollarán ambiciosos planes de infraestructuras durante los dos próximos años.
  • Así como concursos en cadena (Sobre todo en USA) en las dos grandes especialidades de FCC: basura y agua.
  • Los contratos los conseguirá el Grupo Slim y la tecnología los ingenieros y gestores de FCC.
  • Es decir que, a pesar de los despidos, al ingeniero también le interesa FCC.
  • Construcción, sobre todo para obra civil en Iberoamérica.
  • La CNMV apoya el plan financiero.
  • Respecto al Consejo, el pacto se cumplirá: Slim controlará ocho consejeros por cuatro el grupo Koplowitz.
  • Y sí, Esther Koplowitz tendrá que diluirse algo más. Aunque no por el momento.
  • Hay que reconocerle a la empresaria que ha logrado salvar FCC y asegurar su continuidad.
El plan ha sido presentado al Gobierno Rajoy y a los organismos reguladores y al Gobierno Rajoy y no puede decirse que haya encontrado oposición. Casi al contrario, el proyecto del mexicano Carlos Slim (en la imagen) para FCC ha sido bien cogido, dado que la inversión realizada permite a la compañía ver el futuro con más claridad. Para entendernos: el plan de Slim y de su hombre en España, Carlos Jarque, es sencillo: una vez realizada la reconversión financiera, aún no terminada pero ya encaminada, se trata de aumentar el negocio. Sobre todo en Estados Unidos y México -también en el resto de Hispanoamérica-, porque esos dos países preparan grandes proyectos de obra civil. Por decirlo de una forma fácil, Carlos Slim conseguirá los contratos y los ingenieros de FCC harán el trabajo. Hablamos de tratamiento de residuos sólidos y de agua, ciertamente, pero también es verdad que FCC Construcción, pasados los primeros ajustes, será una pieza clave. Esa es la pieza clave. El resto, como las sinergias intragrupo (importantes para FCC Industrial), la reconversión de la cementera Portland, aún inacabada, o el plan para relanzar Realia son aditamentos necesarios, sin duda interesantes. Pero el objetivo relevante es México, Estados Unidos e Hispanoamérica, en los puntos fuertes de FCC: Construcción, medio ambiente y agua. La influencia de Slim en todo el continente servirá para competir por concurso y, ojo, para agilizar los pagos, mientras la experiencia de FCC en determinados servicios -es líder mundial, por ejemplo, en medio ambiente- será un brazo ejecutor ideal para responder a las expectativas creadas… y firmadas y contratadas. Es una nueva FCC que recibe el apoyo del Gobierno -por muy en funciones que sea sigue siendo el Gobierno. Y de los organismos reguladores, también de la CNMV. Y el grupo de Esther Koplowitz seguirá en el accionariado. Por ahora con el 22%, aunque llamado a diluirse, al menos si no se recupera con fuerza el dividendo. En cualquier caso, una combinación ideal: la fuerza financiera y, por tanto, contractual de Slim con la especialización, en ocasiones puntera, de una empresa constructora española muy especializada. Y el Consejo, como estaba previsto. Se lo pongo fácil para que no se pierdan: Esther Koplowitz controlará a cuatro y Carlos Slim a los ocho restantes. Hay que reconocerle a la empresaria que ha logrado salvar FCC y asegurar su continuidad. A cosa de ceder mucho, ciertamente pero nadie puede negarle su generosidad y su empeño por salvar la compañía heredada de su padre. Eulogio López [email protected]