• Y ojo, porque Amado Franco sigue controlando la Fundación (87,8% del banco).
  • Aunque en el día a día, como adelantara Hispanidad, manda Víctor Iglesias.
  • Al final, Kutxa, La Caixa e Ibercaja será lo que sobreviva del sector ahorro español.
No es un mal acuerdo para los trabajadores, salvando el hecho de que ningún ERE es positivo para los empleados ni para una empresa. Para empezar, el expediente priorizará las salidas voluntarias, que serán de hasta 590 trabajadores. Durante el proceso se cerrarán, como máximo, 140 oficinas. El acuerdo incluye bajas indemnizadas para los empleados que cumplan 57, 58 y 59 años antes del 31 de diciembre, según la nota remitida este miércoles por la entidad. Además, "las condiciones económicas de salida se han cifrado en un 80% de salario neto anual más una prima, con un máximo total del 85% de dicha referencia salarial", reza la nota. El plazo para apuntarse al ERE finaliza el 23 de junio y se ejecutará durante 2017 y el primer semestre de 2018 de manera ordenada y escalonada "para no afectar al funcionamiento habitual de la actividad del Banco y la atención a los clientes", explica el banco. Todo esto ocurre sin Amado Franco en el organigrama de la entidad -el día a día, como adelantara Hispanidad, lo lleva Víctor Iglesias (en la imagen)- pero sí como presidente de la Fundación, que controla el 87,8% de Ibercaja Banco. De hecho, la anunciada salida a bolsa servirá para reducir esa participación por debajo del 40%, tal y como establece la ley. Al final, solo Kutxa, La Caixa e Ibercaja serán las que sobrevivan al sector ahorro español. Esto es, serán los únicos tres bancos en los que, de alguna manera, permanecerá el estilo de las cajas de ahorros. Pablo Ferrer [email protected]