• Es contrario al aborto "desde el punto de vista filosófico y religioso", aunque no tocará la ley.
  • Se opuso firmemente a la llamada 'ley Taubira' que aprobaba el matrimonio homosexual y permitía la adopción.
  • Admite que es prácticamente imposible derogar del todo esa ley, pero si es presidente pedirá suprimir la adopción por homosexuales.
  • También defiende a los cristianos perseguidos en Oriente Medio.
François Fillon (en la imagen) será el candidato de la derecha francesa a la Presidencia de la República tras vencer ayer en las elecciones primarias de los Republicanos. Según los resultados casi definitivos, habría sido apoyado por el 69% de quienes votaron en la segunda y definitiva vuelta de las primarias de los conservadores. Su rival, Alain Juppé, que habría logrado el 31% de los votos, reconoció anoche su derrota. Entre 4,2 y 4,6 millones de votantes (un 10 % del censo nacional francés) habrían participado en unas elecciones que confirman el ascenso del voto conservador. En su primera intervención pública tras conocer su victoria, Fillon agradeció el apoyo recibido e instó a los franceses a "luchar por el gran cambio, la gran ruptura que Francia necesita para salir del hoyo donde la instalado François Hollande y su gobierno socialista". "Ahora", añadió, "nos toca vencer el inmovilismo de Hollande y la demagogia de la extrema derecha". Con el amplio respaldo conseguido en la votación de ayer domingo, según interpretan analistas, los Republicanos franceses se lanzan de lleno a la reconquista del Elíseo, de donde fueron desalojados en 2012 por el actual presidente, el socialista François Hollande. Fillon asume que su programa, liberal en el terreno económico, conservador en el social y tradicionalista en el religioso, es lo que Francia necesita en estos momentos tanto para expulsar a los socialistas del poder como para frenar el auge de la candidata del ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen. Como informó Religión en Libertad, Fillon es católico y se muestra públicamente orgulloso de serlo. Afirma que no puede estar a favor del aborto «desde el punto de vista filosófico y religioso» como católico, aunque no tocará la ley, recogió ABC. Además Fillon habla de dos asuntos clave en Francia y que cree que hay que abordar rápidamente: los ataques a la familia y el islamismo. Sobre el primero de los puntos el propio político conservador ya se opuso firmemente a la llamada 'ley Taubira' que aprobaba el llamado matrimonio homosexual y permitía la adopción. Ahora bien, ¿qué va a hacer ahora si llega a la presidencia? Reconoce que la derogación completa de la ley es prácticamente imposible pero sí asegura si llega a la presidencia "propondría al Parlamento reescribir la ley de filiación. He hablado con expertos y abogados y he escrito un texto que se basa en el principio de que un niño siempre es el resultado de un padre y una madre". A partir de este principio propone limitar las adopciones a las parejas heterosexuales así como la procreación médica asistida para que sólo pueda ser utilizada por parejas infértiles pues debe ser "una solución médica a un problema médico". Del mismo modo, pretende prohibir la maternidad subrogada (vientres de alquiler), "una inaceptable explotación de los cuerpos de las mujeres". En segundo lugar, Francois Fillon une el problema islamista de Francia con el exterminio de cristianos en Oriente Medio. Para él, "defender las comunidades cristianas de estos países es defender el diálogo de las religiones y las culturas. Es de vital importancia para Francia". El ex primer ministro habla de "totalitarismo islamista" y cree que después de la eliminación de los cristianos vendrá la expulsión o exterminio de todos los judíos de Oriente Medio y siguiendo esta teoría pronto a los europeos les aplicarán esta misma política de los islamistas: "territorio es igual a religión". Incluso Fillon dice algo que pocos políticos se atreven a reconocer en Francia pese a la evidencia. "Hay que llamar a las cosas por su nombre y en Francia hay un problema con la radicalización del islam". Para luchar contra esto propone una recuperación real de la identidad francesa y de los valores que realmente forjaron la nación, entre ellos los valores cristianos. José Ángel Gutiérrez jos[email protected]