• El presidente del Parlament inicia la segunda ronda de contactos pero todo son dudas en el calendario para la investidura.
  • Elsa Artadi (Jxcat) ve aún posible el acuerdo con la CUP y no descarta negociar con los 'comunes', aunque sí con el PSC.
  • El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, llama a "tender puentes" con el PSC y los comunes, pero sólo recibe críticas.
  • La CUP, que insiste en un candidato que "materialice" la república catalana, ve con perplejidad la propuesta de ERC.
  • El éxito de la convocatoria de Tabarnia en las calles de Barcelona aumenta la presión de los no independentistas.
La decisión de la CUP de no prestar su apoyo al candidato de JxCat para presidir la Generalitat, Jordi Sànchez, no ha modificado los planes del presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, que hoy lunes inicia su segunda ronda de contactos con los grupos parlamentarios para intentar desbloquear la investidura. Por otra parte, en un artículo publicado hoy en El Periódico, el portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, llama a "tender puentes" con el PSC y los comunes. En ese contexto, la portavoz del grupo parlamentario de Junts per Catalunya (JxCat), Elsa Artadi (en la imagen), considera que aún hay "margen" para un acuerdo con la CUP que haga posible investir a Jordi Sànchez- a pesar de que los anticapitalistas han rechazado apoyar esta opción- aunque ahora no descarta que esa investidura salga adelante con la abstención de los 'comunes', recoge RTVE. Artadi sí ha rechazado negociar con el PSC. Artadi ha apostado por insistir en la negociación con los anticapitalistas, para que se replanteen su anunciada abstención. En este sentido, ha dicho que "a la CUP no hay que dejarla de lado" porque "representa a una parte significativa del independentismo" y "sería un error" tirar la toalla en la negociación, aunque no ha descartado ningún escenario, ni el de una eventual repetición electoral. De esta forma, Artadi ha estado más conciliadora con la CUP que la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, que este domingo cargó contra los antisistema por su "bloqueo" y su "tacticismo". Este fin de semana, ha explicado Artadi, representantes de JxCat se han reunido en Bélgica con Carles Puigdemont y ha quedado claro que "no está encima de la mesa" la posibilidad de que él y Antoni Comín, huidos de la justicia española, renuncien a sus escaños para que entren otros diputados que sí puedan votar y no hagan falta los votos de la CUP en la investidura. En los próximos días, ha indicado, habrá reuniones entre las tres fuerzas independentistas para perfilar un acuerdo que descarte otras elecciones, "el escenario a evitar por parte de todos", a menos que "fuésemos todos juntos con Puigdemont como cabeza de lista". Por su parte, el diputado de la CUP Carles Riera ha considerado este lunes "muy preocupante" las propuesta de ERC de mirar a PSC y Catalunya en Comù ya que considera que los puentes se tienen que tender hacia las formaciones independentistas, y ha precisado que en la investidura lo prioritario es el programa. Según ha indicado en una entrevista en TV3, las manifestaciones de Tardà le han causado "perplejidad y muchísima preocupación, porque "no hay que tender puentes hacia un PSC que ha aprobado el 155". "Sí la línea a seguir es la que proponen Tardà o Pascal seguro que no nos pondremos de acuerdo, porque la CUP no desea hacer autonomismo, no se puede pedir a la CUP que comulgue con esto", ha advertido, para avisar que "nuestro objetivo no es ir a elecciones, aunque si no queda más remedio iremos, no nos dan miedo, pero nuestro objetivo es hacer república". Y mientras, convocados por la plataforma Tabarnia, cerca de 15.000 personas, según la Guardia Urbana de Barcelona -200.000 según los organizadores- se manifestaron ayer domingo por las calles de la capital catalana para mostrar su rechazo al independentismo y su apoyo a la unidad de España. Tras una pancarta en la que se podía leer 'Se ha acabado la broma, ¡viva Tabarnia!', los congregados reivindicaron la españolidad de símbolos y personajes monopolizados por el nacionalismo, como el de Rafael Casanova, ante cuyo monumento realizaron una ofrenda floral. A la marcha no asistió Albert Boadella, "por no haber podido cruzar la frontera", según indicaron los organizadores de forma irónica. Al final del acto, el presidente de la asociación Plataforma por Tabarnia, Miquel Martínez, aseguró que "llegarán tan lejos como el independentismo quiera llegar" y serán para ellos "como un espejo que les muestra sus contradicciones". José Ángel Gutiérrez [email protected]