• El mayor banco de EEUU por activos gana un 5,2% más en el segundo trimestre, pero desciende su facturación un 3,5%: el negocio de intermediación no marcha.
  • Más lastre: las provisiones por riesgo de crédito aumentaron un 35,1%.
  • El banco seguirá despidiendo empleados durante el próximo año.
Los resultados del segundo trimestre de uno de los cinco bancos más grandes del mundo, JP Morgan Chase, han sido mejores de lo esperado. Es cierto, pero no ha sido porque el negocio haya crecido, sino porque la entidad ha reducido costes de manera significativa. Concretamente, de abril a junio, la entidad que preside Jamie Dimon (en la imagen), ganó unos 5.705 millones de euros (6.290 millones de dólares), esto es, un 5,2% más que en el segundo trimestre de 2014 y por encima de las estimaciones de los analistas, que situaban el beneficio en algo menos de 5.000 millones de euros. Pero al mismo tiempo, la facturación del banco cayó un 3,5% debido, sobre todo, al negocio de intermediación, que lleva cuatro años descendiendo. Otro lastre que ha tenido que aguantar el banco está en las provisiones por riesgo de crédito, que crecieron un significativo 35,1%, hasta los 848 millones de euros. Eso, en cuanto a las cuentas del segundo trimestre. Si nos atenemos a las cifras semestrales -de enero a junio- la situación no es tan negativa, aunque tampoco es como para tirar cohetes. Ciertamente, el aumento del beneficio ha sido superior ( 8,5%) y la facturación no ha descendido, pero tampoco ha crecido. Sencillamente, se ha estancado. Como se ve, la fortaleza de JP Morgan está en la reducción de costes, en la que juega un papel destacado la decisión de echar a unos 6.000 empleados durante los últimos 12 meses. La plantilla total es de 240.000 trabajadores. Pero la cosa no termina ahí. La entidad ya ha anunciado más despidos durante los próximos trimestres. Pablo Ferrer [email protected]