• Las dudas por la situación de Abengoa, en preconcurso de acreedores, se amplían como una marcha hacia otras firmas de renovables.
  • En Isolux Corsán, el principal problema es el apalacamiento, al que se añade un riesgo notable de impago (del 96%, según CMA).
  • Las consecuencias penalizan sus bonos, que caen a mínimo: el interés exigido por los tenedores pasa del 6,6% al 40%.
  • La empresa ya ha anunciado fuertes desinversiones para adelgazar la deuda de 1.600 millones (850 millones en bonos).
  • Y a eso se añade el daño reputacional que arrastra la compañía por los presuntos casos de corrupción en concursos.
Isolux, la empresa que preside Luis Delso (en la imagen), se empieza a ahogar por su abultado apalancamiento, que se eleva a 1.600 millones, y que le ha obligado a vender activos estratégicos. Pero la puntilla le viene, colateralmente, de Abengoa, que ha puesto en solfa el sector de las renovables. En definitiva, lo que temen los mercados es nuevos sustos. El diario El País se hace eco este jueves del desplome de los bonos de Isolux, que tan tocado mínimo histórico, precisamente por la situación de Abengoa, en preconcurso de acreedores. En cifras se ve mucho mejor el impacto: el tipo de interés exigido por los tenedores de esos bonos ha aumentado del 6,6% anual al 39,6%. Y en el caso de los que vencen en 2021, del 13% al 40%. Es una barbaridad, en efecto y sobre todo porque pone en duda que Isolux pueda pagar, que es lo que le ha pasado a Abengoa en su círculo virtuoso de despropósitos en la gestión. Más de la mitad de la deuda de Isolux está en bonos; en concreto, 850 millones de euros. La empresa afronta vencimientos de deuda en el año por valor de 216 millones. Aumenta el riesgo, por tanto, y aumenta el interés exigido. Es así de sencillo. Ahora bien, crea un problema y gordo: que los ingresos no alimenten el resultado de explotación en la proporción que exige su elevado endeudamiento. Añadan a esa realidad, los otros datos, preocupantes, que aporta El País. Según el índice de riesgos de deuda empresarial que elabora CMA, a septiembre, la de Isolux era "la más arriesgada del mundo" (96% de probabilidad de impago de su deuda hasta 2020, frente al 85% de Abengoa). Las agencias de calificación Standard and Poor's y Fitch han situado los bonos de la compañía como "altamente especulativos". Isolux entró en números rojos en 2014 y por esa razón estaba demasiado verde para salir a bolsa. Era su opción para captar unos 600 millones de euros, pero tras pasar de un beneficio de 6,64 millones en 2013 a unas pérdidas de 38,5 millones en 2014, como que no. Y a eso unieron después los problemas para reestructurar la deuda, una contraindicación de manual para poder cotizar. La situación no ha mejorado con los datos hasta septiembre: perdió un 18,8% más, hasta 19,9 millones, ojo, con una caída del Ebitda del 38% (110 millones), como consecuencia de su exposición en los países emergentes -especialmente en Brasil-, en los que concentra el 70% de su negocio. Ampliando más el foco, se ve que el 87% de la cartera está en el exterior y con proyectos llave en mano, que tampoco dejan  mucho margen. Hay más motivos que inquietan sobre Isolux, entre ellos el daño reputacional. Y es que el nombre de Isolux Corsan y el de su presidente, uno de los empresarios favoritos del felipismo, saltaron a la opinión pública a raíz de la ampliación en seis millones de euros del importe de las certificaciones para la construcción del AVE de la Sagrera. La empresa fue acusada de sobornar a funcionarios de Adif para inflar facturas. Suma y sigue porque no es el único caso de presunta corrupción. Recientemente la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Financiera) puso en marcha la operación Hades contra la familia Pujol, que incluía 15 registros en Madrid y Cataluña y entre ellos, la casa de Luis Delso y la sede de Isolux. El auto detalla que cuatro empresas, entre ellas Isolux, pagaron 11,5 millones para proyectos y licitaciones con el sector público. Completen esos datos con el análisis reciente de Hispanidad, en el que explicábamos cómo el presidente de Isolux-Corsán es uno de los empresarios más salpicados en casos de presunta corrupción con el PSOE, con el PP, con CDC… Rafael Esparza [email protected]