• Se habían marchado a principios del verano de 2014 ante el avance del Estado Islámico (Daesh).
  • La mayoría habían encontrado refugio en el Kurdistán iraquí.
Más de 1.400 familias cristianas ya están regresando a sus hogares y pueblos dispersos por la Llanura de Nínive, de los cuales se habían marchado a principios del verano de 2014 ante el avance de la milicia yihadista del auto-proclamado Estado Islámico (Daesh). Esta cifra la ha proporcionado Nawfal al Akoub, actual gobernador de la provincia de Nínive, quien en algunas declaraciones a la prensa local ha anunciado que en las próximas semanas se producirá un aumento significativo en este flujo de retorno. La mayoría de las familias involucradas en este contra-éxodo habían encontrado refugio en el Kurdistán iraquí, y su retorno procede en paralelo con la restauración de las casas y de las redes de servicios eléctricos y de fontanería en pueblos y aldeas (como Bartella, Qaraqosh, Karmles y Teleskof) de donde se habían visto obligados a huir, publica Fides. Los responsables de los comités y de los programas de acogida han sostenido económicamente los primeros auxilios y el alojamiento de 2.423 familias. Durante 27 meses se ha gastado en programas de vivienda, salud y alimentos, por lo menos 11 millones de dólares, y todos los pagos realizados en favor de núcleos familiares individuales están adecuadamente registrados. Los responsables del Comité de Acogida y Rescate indican a los Caballeros de Colón y a la Conferencia Episcopal Italiana entre los principales sustentadores de los programas puestos en marcha para ayudar a los refugiados cristianos de la Llanura de Nínive. José Ángel Gutiérrez [email protected]