•  ¿A qué espera Europa para actuar? La tensión migratoria desborda todas las previsiones en Grecia, los Balcanes o Hungría mientras la diplomacia comunitaria está de 'vacaciones'.
  • El vehículo con los refugiados muertos fue encontrado en Austria, estaba abandonado en un arcén y tenía matrícula húngara. De nada les sirvió haber pagado hasta 10.000 euros por el trayecto.
  • Angela Merkel vuelve a reclamar, tras la tragedia, que el drama migratorio hay que afrontarlo de forma rápida y con un espíritu europeo de solidaridad.
  • El tráfico de inmigrantes mueve cada año 135 millones de euros.
La crisis migratoria en Europa suma otra tragedia. Hasta 50 refugiados han muerto asfixiados en un camión frigorífico. El vehículo, con matrícula húngara, fue encontrado abandonado en el arcén de una autopista en el este Austria, cerca de la frontera con Hungría. Fue localizado por los empleados del servicio de carreteras, y estos alertaron a la Policía porque llevaba demasiado tiempo estacionado. Al abrir el compartimento de carga, los agentes se toparon con el macabro hallazgo. Las autoridades están ahora intentando dar con el conductor, del que no se tiene rastro. El de hoy no es un caso aislado: ayer mismo, miércoles, las autoridades italianas hallaron 51 personas fallecidas en la bodega de un barco, frente a la costa libia. Las víctimas murieron también asfixiadas, después de horas hacinadas a elevadas temperaturas y respirando los gases del motor. Ambas noticias confirman que el drama de la inmigración solo puede ser resuelto si Europa traza un plan conjunto. Es decir: O lo resolvemos entre todos o estamos apañados. El actual déficit de cooperación entre países, unido al incremento de refugiados por el auge de los conflictos de Irak o Siria, es aprovechado por las mafias para hacer su agosto. El tráfico de inmigrantes mueve 135 millones de euros al año, según cifras de la ONU. Los traficantes cobran entre 1.800 y 10.000 euros a cada una de estas personas, asoladas por la miseria o la guerra, y las trasladan en condiciones infrahumanas hasta su destino. Las reacciones no se han hecho esperar. La ministra de Interior austriaca, Johanna Mikl-Leiner, ha dirigido esta mañana duras reprimendas hacia los contrabandistas: "Los traficantes de personas son criminales. Lo ocurrido pone de manifiesto los métodos despreciables de estas mafias". La canciller alemana, Angela Merkel, ha dicho que "esta tragedia nos insta a afrontar el tema de la inmigración de forma rápida y con espíritu europeo, el de la solidaridad". El Gobierno húngaro, por su parte, ha afirmado que Europa "es incapaz de controlar sus fronteras". Hungría ha ordenado construir un muro para sellar su frontera con Serbia, una decisión que dejará en tierra de nadie a cientos de refugiados apilados tras la valla. Daniel Esparza [email protected]