• 2017 es el cuarto año consecutivo en el que las muertes de migrantes en el Mediterráneo superan los 2.000.
  • El año pasado, Melilla cerró con un aumento del 873% en la llegada de pateras respecto a 2016.
El drama migratorio que representan el Mediterráneo y la frontera sur de Europa en general no da tregua. Al menos 21 personas, todas procedentes del África Subsahariana, han perdido la vida después de que naufragara la patera en la que viajaban en busca de una vida mejor. Un barco de pasajeros que iba desde Melilla hacia Almería se encontró el sábado por la tarde los cuerpos flotando en el mar a sólo cuatro millas de la ciudad autónoma, en las proximidades del Cabo Tres Forcas, recoge El Mundo. El año pasado, Melilla cerró con un aumento del 873% en la llegada de pateras respecto a 2016, lo que algunos atribuyen a que la vigilancia de Marruecos está puesta en la valla más que en sus costas para evitar la salida de pateras. A todo esto, un total de 2.247 migrantes han muerto en el mar Mediterráneo tratando de alcanzar las costas europeas, la extensa mayoría en un intento por llegar a Italia, según el último balance difundido de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), recogió 20 Minutos. Si bien esta cifra es inferior a los 2.963 fallecimientos registrados en el mismo período el año pasado, 2017 es el cuarto año consecutivo en que las muertes de migrantes en el Mediterráneo superan los 2.000. Hasta el 3 de julio, un total de 101.210 personas han entrado en Europa por vía marítima, principalmente a Italia, si bien el 15 por ciento de los refugiados y migrantes lo han hecho alcanzando Grecia, Chipre y España. José Ángel Gutiérrez [email protected]