• La Fundación tiene hasta enero de 2021 para reducir su participación en el banco por debajo del 40%.
  • Obstáculo para salir a bolsa: los bancos cotizan, de media, al 40% de su valor contable.
  • En otras palabras, estrenarse en el parqué supondría depreciar el valor de la entidad.
  • Una cosa permanece inalterable: Ibercaja es y seguirá siendo para los aragoneses. Ni sueñen en fusiones.

La Fundación Ibercaja tiene de plazo hasta enero de 2021 para reducir su participación en Ibercaja Banco del 88,7% actual a menos del 40%. No por capricho, sino por mandato del Banco Central Europeo, al que no le gustan las cajas de ahorros ni los bancos controlados por fundaciones. Con la mirada puesta en ese objetivo y con ese horizonte temporal, en Ibercaja se abren dos opciones: sacar a bolsa un porcentaje suficiente que permita a la Fundación que preside Amado Franco (en la imagen) bajar del 40% del banco, o colocar esa participación entre fondos de inversión. Salir a bolsa tiene un problema: actualmente, los bancos cotizan, de media, al 40% de su valor en libros. Es decir, el estreno bursátil significaría depreciar el valor de la entidad, esto es, 'regalar' el 60% del valor del banco Pues bien, en Ibercaja apuestan actualmente por la segunda vía: buscar fondos de inversión interesados en quedarse con casi el 49% del capital del banco. Sería algo así como intentar una segunda 'Operación Pilar'. Recuerden que la primera, adelantada por Hispanidad, consistió en buscar -último trimestre de 2016- un fondo que comprara los 370 millones de euros que tenía en 'Cocos' de la Caja de ahorros de la Inmaculada (CAI). Ese será uno de los objetivos del nuevo plan estratégico que la entidad aragonesa va a presentar próximamente. Una cosa permanece inalterable: Ibercaja es y seguirá siendo para los aragoneses. Pablo Ferrer [email protected]