• El holding aéreo logra un beneficio neto de 1.484 millones hasta septiembre ( 25,8%).
  • La devaluación de divisas, sobre todo la libra, resta 372 millones al beneficio de operaciones (1.942 millones).
  • 17.272 millones de ingresos, pero en el tercer trimestre caen un 4% a 6.486 millones.
  • Estima que el caos operativo del verano causado por Vueling le ha costado a la 'low cost' 40 millones.
  • Los accionistas, tranquilos: el dividendo sube a 0,11 euros por acción ( 10%), un desembolso de 233 millones.
A la vista de los resultados parece que International Airlines Group (IAG) sobrevuela, por ahora, la tormenta del Brexit. Mientras, capea con tipos de cambio, huelgas y atentados terroristas. El holding formado por tres antiguas aerolíneas de bandera (British Airways, Iberia y Aer Lingus) y la low cost Vueling, ha logrado un beneficio neto de 1.484 millones de euros hasta septiembre. Una cifra que es un 25,8% superior a la de hace un año. La devaluación de divisas, sobre todo la libra esterlina, ha tenido un impacto negativo de 372 millones en el beneficio de operaciones, que ha sido de 1.942 millones ( 6,1%). Esto no es baladí porque la libra supone el 35% de los ingresos de IAG, según los analistas del Banco Sabadell, y demuestra, de nuevo, que la primera víctima del Brexit son las aerolíneas. En el tercer trimestre, IAG tuvo "unos sólidos resultados", según el Ceo, Willie Walsh (en la imagen), pero "afectados por un difícil entorno operativo". El impacto negativo de los tipos de cambio fue de 162 millones de euros por la debilidad de la libra y las "interrupciones operativas provocadas por las huelgas de controladores aéreos". En ingresos, la cifra ascendió a 17.272 millones hasta septiembre ( 0,9%), de los que 15.345 millones procedieron del pasaje ( 0,4%) y 743 millones de la carga (-6,9%). Sin embargo, en el tercer trimestre, la cifra tuvo una caída del 4%, hasta los 6.486 millones. Tal y como preveían los analistas del Banco Sabadell, la evolución de las tarifas junto al efecto negativo de los tipos ha hecho caer el ingreso unitario (ingresos de pasaje por AKO -asiento por kilómetro ofertado-), compensado por el mayor volumen de tráfico. Hasta septiembre, las tasas de aterrizaje y navegación ascendieron a 1.663 millones ( 19,9%), provocando que el ingreso unitario bajara un 9,8%, aunque se compensó con el aumento de capacidad ( 11,3%) y del volumen del tráfico ( 11,8%). Por compañías, el holding destaca que British Airways (que ha tenido una reestructuración de plantilla con un coste de 62 millones) e Iberia se vieron afectadas por la presión sobre las tarifas en rutas sensibles al petróleo; la caída de la demanda por la incertidumbre del Brexit; la devaluación de monedas en Hispanoamérica, África y Oriente Medio, y el impacto de los atentados terroristas. Mientras, Aer Lingus tuvo una evolución sólida, sobre todo, en las rutas del Atlántico Norte. Las cosas fueron peor en ingresos para Vueling por los atentados y el caos provocado por las huelgas de los controladores. De hecho, esto último le ha costado a la low cost 40 millones, según ha señalado Walsh. Por último, destacar que la deuda neta ajustada se ha reducido un 5,6%, hasta los 8.037 millones, con un ratio de 1,8 veces el Ebitda. Además, de cara al cierre de año, IAG prevé un beneficio de las operaciones de 2.500 millones. Mientras, los accionistas, tranquilos. Se acaba de aprobar una subida del dividendo a 0,11 euros por acción ( 10%), lo que supone un desembolso de 233 millones. Cristina Martín [email protected]