• Lo ideal para Abertis, que la participación de Eutelsat la compren fondos de inversión.
  • Pero el que tiene prisa por vender es Eutelsat, que no quiere esperar a marzo de 2017.
  • Los franceses están metidos en un proceso de desinversión de activos.
  • En buena lógica, la operación es positiva porque se evitan conflictos de intereses.
  • De hecho, en Abertis aún escuece el caso de Satélites de México.
Para situarnos, los accionistas de Hispasat son: Abertis (57%), Eutelsat (33,7%), la SEPI (7,45%) y el CDTI, dependiente del Misterio de Economía (1,85%). El lunes 11 de julio, los franceses de Eutelsat anunciaron su intención de vender la totalidad de las acciones en su poder a Abertis, utilizando la opción de salida que poseen y que obliga a la compañía española a comprar. Ahora bien, la empresa que preside Salvador Alemany ha respondido –tarde del martes 12- que no va a comprarle nada. Para empezar, porque no tiene entre sus prioridades actuales ampliar su porcentaje en la empresa satelital. Tengan en cuenta que Abertis ya controla Hispasat y comprar el 33,7% de Eutelsat implica un desembolso de unos 330 millones de euros. Además, según Abertis, Eutelsat no puede ejecutar la cláusula de salida hasta marzo de 2017. En cualquier caso, lo ideal para la empresa concesionaria es que sean fondos de inversión los que finalmente se hagan con el porcentaje de la empresa francesa. Lidiar con fondos es mucho más llevadero que hacerlo con una empresa que, además, es competencia directa en el sector. Pero el que tiene prisa por vender es Eutelsat, que no quiere esperar a marzo de 2017. Los franceses está metidos en un proceso de desinversión de activos para captar liquidez y el tiempo corre en su contra. En buena lógica, la operación resulta positiva, toda vez que se evita conflictos de intereses, muy presentes actualmente. De hecho, en Abertis aún escuece el caso Satmex, la empresa de satélites mexicanos que Eutelsat le arrebató en 2013, con una oferta económica muy superior. La maniobra de los franceses se produjo en el último momento, cuando Abertis se disponía a culminar un trabajo de varios años. Pero eso es agua pasada. Ahora toca entenderse... sí o sí. Pablo Ferrer [email protected]