• Tendrán que esperar al mes de julio para vender su participación.
  • La campaña gala para lograr un precio elevado ha fracasado.
  • No obstante, el problema no es Hispasat sino el negocio satelital que queda reducido al plano militar.
  • Y es que la fibra se comido al satélite.
  • Buena prueba de ello es que la cotización de los grandes ha caído en picado.
Eutelsat quiere desprenderse del 33,7% que tiene de Hispasat y lo quiere hacer ya mismo, pero Abertis, propietaria del 57% de la satelital, le ha parado los pies. Los franceses tendrán que esperar al próximo mes de julio, fecha en la que podrán hacer uso de su opción de venta. Cuando llegue ese momento, Abertis tendrá que adquirir ese 33,7%. El problema es el precio. Y es que cuando firmaron el acuerdo, allá por el año 2008, no tuvieron en cuenta ese pequeño detalle. Al final tendrá que ser un experto independiente el que fije el valor de esta compañía que no cotiza en bolsa. Pero por si acaso, los franceses han llevado a cabo una campaña, mitad mediática, mitad política, para lograr un precio elevado. Por ejemplo, enviaron una carta a todos los principales accionistas menos a la cúpula de Abertis, en la que contaban que estaban siendo maltratados por la matriz española. Y la misma cantinela difundieron entre algunos medios de su país. El objetivo no era otro que adelantar su salida de Hispasat y lograr un precio más elevado. No obstante, el problema no es exclusivo de Hispasat, sino de todo el sector. Porque, curiosamente, la campaña comenzó cuando la cotización de las principales multinacionales del sector, incluida Eutelsat, se desplomó. Los títulos de la satelital francesa pasaron de 30 euros (enero 2016) a poco más de 15 euros en el mes de junio. ¿Por qué esa devaluación? Porque al satélite se lo ha comido la fibra óptica. Hace tan solo tres años, el futuro de las comunicaciones estaba en los satélites. Ahora, nadie apuesta por ellos y sí por la fibra óptica, mucho más barata y capaz de proporcionar más calidad y estabilidad en la transmisión de información. La utilización de los satélites se ha quedado reducida al plano militar, donde Estados Unidos es el líder indiscutible: sus satélites cubren la totalidad del planeta. Pablo Ferrer [email protected]