• La ideología de género no ha conseguido censurar a la asociación que preside Ignacio Arsuaga y quiere alertar, también en las playas, de la amenaza que implica la nueva ley LGTBI.
  • Y a denunciar que el proyecto presentado por Podemos "obliga a los colegios a invitar a los niños a cuestionar su identidad sexual, sin que lo sepan o autoricen los padres".
  • Asimismo, exige que los centros educativos tengan una biblioteca LGTBI y celebren el Día del Orgullo Gay. La Navidad ha quedado obsoleta.
  • Por cierto, ¿qué pasa con la libertad de enseñanza de los padres?
  • Pero la nueva ley LGTBI también incluye tratamientos quirúrgicos y hormonales de menores, así como el secuestro de publicaciones, archivos y webs.
  • Y Arsuaga anuncia que cuando se vote en el Congreso, el bus volverá a recorrer las calles de Madrid.
Parece que Hazte Oír se ha crecido contra la ideología de género. Y es que tras el visto bueno judicial (concretamente, de la Audiencia Provincial de Madrid) al famoso bus, fletará una avioneta para seguir defendiendo el respeto a los niños y el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones. La asociación que preside Ignacio Arsuaga (en la imagen) quiere alertar, también en las playas españolas, de la amenaza que implica la nueva ley LGTBI. Un proyecto presentado por Podemos, que se votará en los próximos meses en el Congreso de los Diputados, que "obliga a los colegios a invitar a los niños a cuestionar su identidad sexual, sin que lo sepan o autoricen los padres". Asimismo, exige que los centros educativos tengan una biblioteca LGTBI y que celebren el Día del Orgullo Gay. En cualquier caso, ¿qué pasa con la libertad de enseñanza de los padres? Pero la nueva ley LGTBI también "incluye tratamientos quirúrgicos y hormonales de menores, con confusión de género, incluso contra la voluntad de los padres"; así como el secuestro de publicaciones, archivos y webs que no sigan "los dogmas LGTBI". Arsuaga anuncia que cuando dicha ley se vote en el Congreso, el bus volverá a recorrer las calles de Madrid, convirtiéndose "en símbolo de lucha de los ciudadanos por la libertad de los padres y el respeto a los niños frente al totalitarismo que les impone una educación sexual ideológica". Y todo gracias a que la Audiencia Provincial de Madrid no ha considerado que el autobús que decía que "Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre eres hombre. Si naces mujer, seguirás siéndolo" pudiera considerarse un atentado a la juventud y a la infancia. Cristina Martín [email protected]