• Tardy-Joubert (cooperante) asegura que la caída de Raqqa "no marca el fin del reinado del Estado Islámico en Siria".
  • Los terroristas "se reagrupan progresiva y notablemente en la ciudad de Idlib", situada a unos 59 kilómetros de Alepo.
  • Indicó, además, que "a los cristianos les resultará difícil regresar porque ahora la ciudad está en manos de las fuerzas kurdas, que han llevado a cabo abusos contra cristianos en el pasado".
Este martes 17 de octubre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), conformadas por árabes y kurdos del país, y la coalición internacional liderada por Estados Unidos, liberaron la ciudad siria de Raqqa del control de los terroristas del Estado Islámico (EI) tras cuatro meses de combates, recoge Aciprensa. Raqqa, ubicada en el noreste del país, era considerada "el bastión del EI en Siria" desde que fue invadida por los yihadistas en marzo de 2013. Hasta entonces residían allí unas 1.500 familias cristianas. En junio de 2014 los terroristas proclamaron el califato y convirtieron a esta urbe en su capital. En declaraciones a ACI Prensa, Alexis Tardy-Joubert, jefe de la misión en Siria de la organización de ayuda francesa SOS Chrétiens d'Orient, indicó que la mayoría de los cristianos "huyeron de la ciudad antes de la llegada del EI". Solo se quedaron unas 50 familias cristianas que decidieron pagar la jizya (el impuesto para los no musulmanes). Sin embargo, las condiciones de vida eran muy duras porque los terroristas realizaban diversas crueldades contra la población, como exhibir en picas cabezas decapitadas, o hacer ejecuciones públicas. También destruyeron iglesias y forzaron a las mujeres, sin importar su religión, a vivir bajo la ley de la sharia. El EI entrenaba en Raqqa a los niños suicidas, a los que llamaban "los cachorros del califato" y solía retener allí a los cristianos sirios que secuestraban. Algunos de estos fueron liberados, otros asesinados y se desconoce el paradero del resto. El 15 de noviembre de 2015, Francia bombardeó Raqqa como respuesta a los atentados perpetrados por el Estado Islámico en París. En marzo de 2016 el gobierno sirio indicó que había recuperado parte de la ciudad. En ese entonces, el EI retuvo a los pocos cristianos que quedaban para utilizarlos como escudos humanos y en junio recuperaron el territorio perdido. En noviembre de 2016, las FDS y la coalición internacional lanzaron una nueva ofensiva para recuperar la ciudad. Tardy-Joubert dijo a ACI Prensa que los cristianos que quedaban escaparon en junio de este año, antes que ingresara el FDS y los extranjeros. "No se sabe qué ha sido de esos cristianos desde entonces", aseguró. Agregó que actualmente "no quedan cristianos en Raqqa". RBSS (Raqqa is Being Silently Slaughtered), un grupo de periodistas que informan sobre la situación de la ciudad a través de Twitter, señaló que la batalla final para recuperar Raqqa, que duró de junio a octubre de 2017, ha provocado el éxodo de unos 450 mil civiles, dejó unos 1.870 muertos, miles de heridos y la ciudad destruida en un 90%. Tardy-Joubert explicó que la caída de Raqqa "no marca el fin del reinado del EI en Siria" porque los terroristas "se reagrupan progresiva y notablemente en la ciudad de Idlib", situada a unos 59 kilómetros de Alepo. Indicó además que "a los cristianos les resultará difícil regresar porque ahora la ciudad está en manos de las fuerzas kurdas, que han llevado a cabo abusos contra cristianos en el pasado". Agregó que SOS Chrétiens D'Orient "intentará llevar suministros médicos para los afectados en esa ciudad". Por otro lado, tras regresar de su reciente visita a Siria, el Custodio Franciscano de Tierra Santa, P. Francesco Patton, dijo a Radio Vaticano que en el país hay una "mejoría de la situación" de los cristianos. Ellos "están más serenos en este momento porque siente que, probablemente el conflicto terminará, y esperan y rezan para que termine lo más pronto posible". "Pienso que debemos seguir apoyando todas las iniciativas de paz posibles y que, como cristianos, antes que todo, debemos empeñarnos en rezar constantemente", manifestó. José Ángel Gutiérrez [email protected]